Los sonidos del Parque Nacional de Sierra Nevada

Voces impresas en un mapa

El sonido de los parques nacionales. Sierra Nevada

Pico del Cuervo, Peña Cabrera, Ventisquero de las Cabras, Alto de la Buitrera, Loma del Jabalí, Peña de los Pájaros... La Sierra Nevada lleva escrita en sus topónimos la variedad de la comunidad faunística que la habita. Fuente Fría, Fuente del Espino, Las Chorreras Negras, Río Seco, Tajos del Nevero, Manantial del Lavadero de la Reina... También el agua parece que tiene mucho que decir en el paisaje. Por no hablar de los nombres de la infinidad de tajos, horcajos, crestones, lomas y despeñaderos que, unos junto a otros, describen perfectamente el perfil de estas montañas.

Palabras, mapas y montañas conforman el espacio donde resuena uno de los conciertos naturales más amenos del sur peninsular. Sólo en el grupo de las aves de 

alta montaña -acentor alpino, collalbas grises y poco más- Sierra Nevada es recatada. En todo lo demás la abundancia es la norma. Contra los picos y crestas más altas se estrellan cada año cientos de tormentas y todos los vientos. En las praderas alpinas y los borreguiles abundan los escribanos y las cabras montesas. La formación más característica de la sierra, los barrancos y torrenteras, están poblados por una nutrida comunidad de aves rupícolas: roqueros comunes y solitarios, aviones roqueros, gorriones chillones, y demás aves de los espacios verticales. Y los bosques de las laderas inferiores, con todo el agua de la sierra y el clima del sur, acogen a una importante comunidad de aves adaptadas a la espesura, más a menudo oídas que vistas.

Carlos de Hita

Cortes sonoros

1. El paso del día en un soto, primavera.
2. Áreas de matorral y setos, atardece en primavera.
3. Praderías altas y barranco, verano.
4. Pinares de ladera, tarde de primavera.
5. Primeras nevadas, otoño.

Ficha técnica

Los sonidos del Parque Nacional de Doñana. Ficha técnica
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