Dentro del conjunto de posibles herramientas y mecanismos para la financiación de acciones para contribuir a los objetivos de conservación de la biodiversidad y la naturaleza, la certificación y los créditos de naturaleza (o de biodiversidad) constituyen una oportunidad potencialmente valiosa para la generación de inversión y financiación privada para actividades que benefician a la naturaleza, pudiendo generar una oportunidad de generación de ingresos para las personas y entidades que intervienen en la protección, la restauración y la gestión sostenible de los ecosistemas, y complementando la financiación pública y otros mecanismos y fuentes de financiación.
Un crédito de naturaleza puede entenderse como una unidad que representa un resultado positivo para la naturaleza, derivado de una medida certificada y verificada de forma independiente y cuantificada mediante un parámetro o indicador de biodiversidad reconocido. Estos parámetros e indicadores pueden ser múltiples y adaptarse al contexto, y reflejar así la heterogeneidad de los ecosistemas y los resultados.
Los sistemas de créditos de naturaleza se basan, por tanto, en una certificación para garantizar que las acciones específicas positivas para la naturaleza se ejecuten de conformidad con criterios o principios predefinidos, proporcionando así un reconocimiento de integridad medioambiental basada en la calidad de la intervención, y generando oportunidades para mecanismos de financiación innovadores.
En todo caso, para garantizar la credibilidad de estos sistemas y procesos, es esencial una gobernanza robusta y el establecimiento de criterios y principios claros y estrictos que garanticen la transparencia y las salvaguardas que eviten potenciales conflictos de interés y protejan contra el blanqueo ecológico y el doble cómputo y otros posibles efectos no deseables.
El 7 de julio de 2025, la Comisión Europea adoptó una COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES relativa a una Hoja de Ruta hacia los Créditos Naturaleza. En ella, se presenta un análisis del conjunto de herramientas financieras para la biodiversidad y la naturaleza y de los argumentos económicos y empresariales a favor de una acción positiva para la naturaleza, destacando el papel y potencial de la financiación privada, y profundizando especialmente en los créditos de naturaleza, y se presentan una serie de propuestas y elementos esenciales de cara a su desarrollo en el contexto de la Unión Europea.
En línea con lo previsto en dicha Comunicación, la Comisión Europea ha creado un grupo de expertos sobre créditos de naturaleza, que celebró su primera reunión en diciembre de 2025, que constituye un foro para un diálogo estructurado entre Estados Miembros, expertos y partes interesadas con la Comisión Europea para abordar las cuestiones previstas en la Hoja de Ruta.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (a través de la Subdirección General de Biodiversidad Terrestre y Marina) ostenta la representación de España en este grupo de expertos y coordina a nivel nacional las cuestiones relativas a la consideración y valoración del potencial y posible desarrollo de sistemas de créditos de la naturaleza en el contexto nacional.