Biorresiduos

¿Cómo se pueden prevenir?

La prevención debe constituir la primera prioridad en la gestión de los biorresiduos conforme a la jerarquía de residuos establecida en la normativa de residuos. La prevención de los biorresiduos consiste en evitar o reducir su generación en origen. Entre las medidas o acciones dirigidas a prevenir la generación de estos residuos, destacan:

  • Reducir el desperdicio alimentario: El desperdicio alimentario representa la fracción mayoritaria de los biorresiduos urbanos. Su reducción implica educar al consumidor, donar excedentes, crear canales de redistribución, etc.
  • Fomento de compra y consumo responsables: planificar compras basadas en necesidades reales y previsiones de consumo, adoptar técnicas de conservación de los alimentos y optimización de los procesos en restauración colectiva, comercios y cadenas de distribución, etc.
  • Optimización en zonas verdes y jardinería: Diseño de jardines sostenibles con especies adaptadas al clima local, programación adecuada de siegas y podas, uso de mulching para proteger el suelo y aportar nutrientes, etc.
Más del 70% del desperdicio alimentario ocurre en la fase de consumo (hogares, restauración y comercios), por lo que pequeños cambios en casa tienen un impacto enorme. Según el Joint Research Centre, es en esta etapa donde más eficaz resulta la prevención mediante hábitos como aprovechar sobras, congelar excedentes y planificar menús.