La población de la Reserva ha sabido aprovechar sus recursos naturales y culturales ancestrales, así como las actividades económicas tradicionales, para integrarlos en nuevos programas de desarrollo, que han supuesto un notable cambio en la comarca y que la posiciona favorablemente de cara al futuro.
En los últimos años, se han apreciado cambios relevantes en la estructura económica. Así, se ha producido una caída en el sector primario y un crecimiento en el sector servicios. En la actualidad, la ganadería, la selvicultura y el turismo son los principales ejes de crecimiento y especialización en toda la zona, y parecen ser los ejes sobre los que tratará de sustentar su crecimiento a medio plazo. La ganadería ha sufrido una especialización con diferencias entre municipios: la zona interior se ha especializado en vacuno de carne, mientras que en el litoral hay predominio del vacuno de leche. Además, han comenzado a manifestarse algunas iniciativas de diversificación de la actividad, como agricultura y ganadería ecológica, viveros e invernaderos, diversificación en servicios, acuicultura o actividades agroalimentarias.
Desarrollo Sostenible
Las actuaciones llevadas a cabo en la Reserva a partir del conjunto de programas autonómicos y comunitarios han fomentado un modelo de desarrollo económico y social basado en el principio del desarrollo sostenible, que trata de revalorizar los recursos existentes (agricultura, selvicultura, pesca, ganadería, paisaje, artesanía y etnografía) y aumentar la calidad de vida en el área.