Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS)

Según el Anexo I de la Orden AAA/2056/2014, de 27 de octubre, los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) «son elementos superficiales, permeables, preferiblemente vegetados, integrantes de la estructura urbana-hidrológica-paisajística y previos al sistema de saneamiento. Están destinados a filtrar, retener, transportar, acumular, reutilizar e infiltrar al terreno el agua de lluvia, de forma que no degraden e incluso restauren la calidad del agua que gestionan».

        Principales tipologías: Cubiertas ecológicas, jardines verticales, pavimentos permeables, jardines de lluvia y sumideros filtrantes, canales permeables, ecocunetas antivuelco y humedales.

Los objetivos principales de los SUDS son:

  • Crear ciudades más respetuosas con el ciclo natural del agua al restaurar la situación previa a su proceso urbanizador: Reduciendo su impermeabilización, creando espacios  vegetados y ciudades con un mayor grado de naturalización, biodiversidad y más permeables al agua de lluvia.
  • Captar el agua pluvial en origen, es decir, lo más cerca posible de donde precipita mediante el uso, entre otros, de materiales filtrantes (superficies porosas, capas granulares, geotextiles, celdas drenantes), preservando así su calidad.
  • Reducir en volumen la escorrentía pluvial urbana, que es el agua de lluvia no percolada por el terreno (superficie urbana). Las aguas captadas y tratadas (reduciendo su contaminación) por los SUDS pueden ser aprovechadas (riego, etc.), infiltradas al terreno (depósitos de infiltración) recargando el freático o derivadas al dominio público (DPH/DPMT), etc.
  • Reducir la carga contaminante de la escorrentía pluvial urbana, provocada por la actividad ciudadana, mediante un filtrado con suelos, capas granulares y geotextiles, entre otros.
  • Contribuir a conseguir una economía circular en el ciclo urbano del agua. Al considerar el agua de lluvia como un recurso natural valorizable se capta y gestiona preservando y/o restaurando su calidad, permitiendo así usos posteriores (riego, baldeo, recarga de inodoros, recarga del freático), de ocio y deportivos, incluso paisajísticos (láminas de agua, fuentes ornamentales, cuerpos de agua, humedales) o su vertido a cauce (DPH/DPMT).

Efectos positivos en el sistema de saneamiento tras la implantación de SUDS:

  • Se reduce la problemática, tanto en volumen como en contaminación, de los vertidos por desbordamientos del sistema de saneamiento en episodios de lluvia.
  • Disminución de la sobrecarga hidráulica en las redes de saneamiento: Al reducirse el caudal punta y, el volumen total de agua que ingresa en las alcantarillas, se disminuye el riesgo de sobrecarga en los sistemas existentes.
  • Disminución de la contaminación circulante en el alcantarillado: Al reducir la resuspensión de los contaminantes ya existentes.
  • Mejora en el rendimiento de la EDAR: Al disminuir la aportación de escorrentía pluvial al sistema de saneamiento se mejora el rendimiento de la EDAR asociada al mismo, reduciendo su gasto energético y contribuyendo a la descarbonización del ciclo urbano del agua.
  • Disminución de los vertidos por desbordamientos (VDSS) en sistemas de saneamiento: La implementación de SUDS reduce la frecuencia y el volumen de los vertidos de aguas residuales a cauces naturales.

Reflexiones en relación con su implantación:

  • Ubicarlos, preferentemente, aguas arriba de la red de alcantarillado:
    • Puesto que, «En general, es mucho más económico prevenir la generación de la escorrentía que tratarla posteriormente» (Monografías. Gestión de aguas pluviales. Implicaciones en el diseño de los sistemas de saneamiento y drenaje urbano. M-98. Ministerio de Fomento. Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. CEDEX. Jerónimo Puertas Agudo. Joaquín Suárez López. José Anta Álvarez).
    •  De esa manera se evita la contaminación de la escorrentía pluvial: Recordemos que la escorrentía pluvial arrastra los contaminantes que encuentra a su paso, degradándose. Instalando SUDS aguas arriba de la red de alcantarillado se reduce su velocidad y contaminación al no permitir su desplazamiento sobre las superficies impermeables y, en consecuencia, evitando su degradación al actuar en el origen del problema.
  • Las cajas o celdas drenantes no son SUDS, son elementos complementarios a los SUDS, donde la escorrentía pluvial, previamente filtrada y gestionada en un SUDS, es decir, ya sin contaminantes (sin cigarrillos, sólidos flotantes, etc.), se acumula en cajas o celdas para un uso posterior, bien la retención y aprovechamiento, bien la infiltración, etc. En consecuencia, resultaría innecesario el uso de toberas para la limpieza de los depósitos, puesto que no deberían existir contaminantes o se pondría en peligro la calidad de las masas de agua subterráneas en el caso de que la función del depósito fuese la infiltración. No obstante, podría ser necesaria la visualización de su interior mediante cámara para el control de su buen funcionamiento (rotura del geotextil por raíces cercanas, colmatación de partículas no contaminantes, etc.), o el acceso para retirar sedimentos no contaminantes que reducen la permeabilidad de la base o reducen el volumen disponible de almacenamiento.
  • En espacios urbanos consolidados también pueden instalarse SUDS.
  • Los SUDS necesitan mantenimiento, lo que supone una implicación de las áreas verdes y de otros servicios de conservación de los Ayuntamientos, además de controlar la posible obstrucción del material de filtración.

 

SUDS: Cubierta ecológica que crea lugares estanciales y de convivencia. Estación de Ferrocarril y Autobuses de Logroño (España). Años 2012-2013. Cortesía de «SUDS S.L - Atlantis».

 

 

SUDS: Pavimento drenante para cargas y césped. Ollers (Girona). Cortesía de Breinco.

 

Gobierno de España. Ministerio para la Transición Ecológica. «GUÍAS DE ADAPTACIÓN AL RIESGO DE INUNDACIÓN: SISTEMAS URBANOS DE DRENAJE SOSTENIBLE». Octubre 2019.  (Haga clic en la imagen para abrir la guía en formato pdf)