Parque Nacional de Cabañeros

Infografía PN Cabañeros

Célebre por haber estado a punto de convertirse en campo de tiro, este parque refugio de grandes rapaces, cigüeñas negras, lince ibérico y otras muchas especies es hoy uno de los rincones protegidos más valiosos de los Montes de Toledo, comarca situada en la submeseta meridional, en pleno centro de España, entre las provincias de Ciudad Real y Toledo. Su historia reciente arranca en junio de 1982, cuando la masiva movilización ciudadana y la oposición ecologista frenaron en la antigua finca la instalación de un campo de tiro militar. Tras ser declarado Parque Natural en 1988, las Cortes aprobaron su declaración como Parque Nacional el 20 de noviembre de 1995, consolidando un espacio protegido de más de 40.000 hectáreas.

El Parque Nacional de Cabañeros es el gran refugio del bosque y matorral mediterráneo en el centro peninsular. El parque abarca desde las llanuras abiertas de su célebre Raña hasta las cumbres serranas del macizo del Rocigalgo —que alcanza los 1.449 metros de altitud—, mostrando una perfecta transición entre los relieves aluviales y las formaciones montañosas. Su paisaje combina de forma única vastos herbazales arbolados con sierras escarpadas donde sobresalen impresionantes pedrizas cuarcíticas, modeladas por la erosión a lo largo de millones de años.

Debido a su ubicación en la submeseta meridional, el clima es de tipo mediterráneo continental, marcado por inviernos fríos y veranos muy cálidos y secos, con precipitaciones irregulares concentradas en primavera y otoño. Esta fuerte estacionalidad dibuja un paisaje cambiante: verde y fértil tras las lluvias invernales, y tostado y austero bajo el sol estival.

La vegetación está dominada por las grandes masas de bosque mediterráneo, donde destacan cuatro especies del género Quercus: la encina (Quercus ilex), adaptada a la sequía; el alcornoque (Quercus suber), el quejigo (Quercus faginea) y el roble melojo o rebollo (Quercus pyrenaica), presente en los enclaves más frescos. En las laderas prosperan densos matorrales aromáticos de jara pringosa (Cistus ladanifer), brezos y madroños (Arbutus unedo), además de valiosas reliquias botánicas en rincones umbríos.

La fauna es uno de los mayores tesoros del parque, albergando una excepcional biodiversidad adaptada al ecosistema mediterráneo. Entre los vertebrados destacan grandes mamíferos como el ciervo (Cervus elaphus) y el jabalí (Sus scrofa), además del emblemático lince ibérico (Lynx pardinus), que encuentra en estos parajes un hábitat idóneo. La avifauna cuenta con una relevancia mundial, representada por una de las mayores colonias reproductoras de buitre negro (Aegypius monachus), la presencia del águila imperial ibérica (Aquila adalberti) y la de la cigüeña negra. En los arroyos y sotos también sobreviven especies endémicas amenazadas como el pez jarabugo (Anaecypris hispanica).

Los sistemas naturales representados en el parque nacional son: sistemas de media montaña mediterránea; formaciones de raña y llanuras aluviales; formaciones de bosque y matorral mediterráneo; y cauces fluviales y ecosistemas de ribera.

Directora-Conservadora: Carolina Sánchez-Molero Olivares

Ctra. Abenójar-Torrijos s/n

13194 Pueblonuevo del Bullaque (Ciudad Real)

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E-mail: icabaneros@oapn.es