Caldera de Taburiente: Itinerarios

Mar de nubes dentro de la Caldera de Taburiente. J.S.Socorro

    Roque de los Muchachos-Torre del Time

    Ruta10 Roque de los Muchachos-Torre del Time

    Características técnicas.

    - Cota de partida: 2.420 m.

    - Cota de llegada: 1.160 m.

    - Longitud: 9,9 Km.

    - Ascensión acumulada: 100 m.

    - Descenso acumulado: 1.360 m.

    - Duración media: de 5 a 6 horas.

    - Mapa ruta

     

    Adecuado para caminantes resistentes. Encontrara señales indicadoras en los puntos notables que en el texto aparecen en negrita.

     

    Recomendaciones.

    - Protéjase del frío, la sequedad y el sol.

    - No empiece tarde el recorrido.

    - Lleve agua ya que no hay fuentes.

     

    Desde el aparcamiento del Roque de los Muchachos seguimos el GR 131 hacia el suroeste unos 150 m por senda para luego continuar por la carretera unos ochocientos metros aproximadamente, hasta encontrar a mano izquierda el inicio del sendero, donde aparece otro cartel de información general, porque con frecuencia los caminantes inician aquí la excursión.

    En este tramo de carretera, a los pocos metros del inicio llegamos a un collado desde el que se observa el interior del Parque, con la zona de acampada y las casas de Taburiente bajo nuestros pies. A lo lejos, la gran panorámica del sur de La Palma, y las otras tres islas de la provincia (de izquierda a derecha, Tenerife, La Gomera y El Hierro). En un primer plano tenemos a la izquierda un cedro colgando de los riscos, y a la derecha un gran dique gris junto a la señal del Parque.

    Más adelante el telescopio Galileo, inaugurado en 1996, y a la izquierda los repetidores de los servicios forestales.

    A 50 m. del cartel de información general llegamos al barranco límite de los municipios de Garafía y Puntagorda. Nos encontramos con el repetidor de Telefónica, que se ubicó ahí por sugerencia del Patronato del Parque cambiando la situación inicial en plena divisoria, que hubiera impactado notablemente.

    En el terreno removido para la obra, en 1992 se llevó a cabo la primera repoblación de plantas de cumbre en peligro de extinción, con un grupo de escolares. El resultado fue bueno hasta que hicieron acto de presencia los conejos y las cabras, que en dos años acabaron con todos los ejemplares. Por dicho motivo las repoblaciones posteriores se han protegido con vallados.

    Frente al repetidor de telefonía, desde 2006, se está repoblando en los recintos vallados con las plantas de poblaciones escasas incluidas en el Plan de Conservación del Hábitat de la Flora de la Cumbres del Norte de La Palma.

    Damos la vuelta al lomo y en la bajada nos encontramos el cartel próximo a laDegollada de Hoyo Verde. Por este barranco es posible realizar uno de los descensos más bonitos desde la cumbre hacia el interior de La Caldera, y como todos, no está exento de riesgo de accidentes y pérdida, por lo que sólo se debe hacer con guías expertos (antiguos cabreros). Llega a los nacientes de Hoyo Verde y la Cascada de la Desfondada, después de atravesar mil metros de riscos donde las plantas más raras del Parque se instalan. El viajero puede sentir la emoción de estar en un balcón privilegiado pero bajo rocas inestables.

    Después de estas referencias, continuamos por el sendero pasando el Roque Chico, de rocas rojizas. Se llega a un nuevo collado, el de Marangaño o Bombas de Agua (los barrancos a veces se denominan de forma distinta en cada uno de los tramos). El camino sigue por el exterior del Parque, pero hay un atajo por el interior que a veces se difumina por los movimientos de reptación que produce el ciclo hielo-deshielo en el suelo.

    Hacia el Parque vemos un buen ejemplo de erupciones ricas en piroclastos (mancha rojiza o amarillenta), seguidas de otras con lavas (vetas oscuras).

    Más adelante subimos un poco para rodear el Morro de la Crespa. Bajamos un poco y a nuestra derecha llega el cortafuego del Reventón. Junto a este en la parte alta del pinar, en el lugar conocido como Llano de las Ánimas, se estableció en 2003 una parcela de reproductores de 5 especies del Plan de Cumbres. Algunos años, en mayo y junio, desde el sendero que recorremos, se llega a distinguir el azul añil de la mancha de Echium gentianoides. De nuevo bajamos en dirección a la Degollada de las Palomas, en otra de las cabeceras del barranco de Bombas de Agua.

    A la derecha comienza el barranco de Garome (límite de los municipios de Puntagorda y Tijarafe). Por él a 1 km. existe una morada de cabras, todavía en uso, conocida como la Cueva de las Ovejas. En 1998 se instaló una parcela de unas 3 Ha., en la parte de Tijarafe, para proteger una población de retamón y repoblar con otras especies tales como Bencomia exstipulata, Echium gentianoides, gacias, tagasastes, etc. En 2001 en un acto vandálico rompieron el vallado perimetral y arrancaron centenares de plantas. También entraron los conejos y, desde entonces, hay daños en diversas especies llegando a morir bastantes plantas por el aprovechamiento reiterado de estos herbívoros.

    Al frente el Roque Palmero, que desciende hacia el Parque muy deprisa un corto tramo y luego se prolonga casi horizontal bastantes metros, antes de llegar a la caída del paredón de Risco Liso. Este espigón se conoce como Lomo Atravesado.

    Si se tiene tiempo, llegar hasta el filo de Risco Liso es un desvío interesante. De camino al mismo en lo alto del Roque Palmero se pueden encontrar junto a restos prehispánicos, también grabados más recientes, que recuerdan que éste fue un lugar de observación para los tijaraferos de la erupción del volcán de San Juan, Duraznero y Hoyo Negro en 1949 y la parcela experimental (nº 50), instalada el

    año 2000, para el estudio de las zonas potenciales de diversas especies de flora de las cumbres.

    Pasado el Roque Palmero a nuestra izquierda se inicia el barranco de Tajodeque, con el conjunto de piroclastos más grande del Parque, entre el Lomo Atravesado y el propio barranco. Destaca un roque amarillo en el margen izquierdo, el cual alberga por la parte este una cueva con inscripciones aborígenes, que parecen letras del alfabeto bereber.

    Debajo del roque amarillo, en el propio barranco hay una fuente, y en su margen izquierdo, una curiosa formación de picos en dientes de sierra conocida como Los Agujeritos o Los Frailes. Sobre ellos un conjunto de pinos aislados de soberbio porte, entre los que destaca un ejemplar de 2,40 m de diámetro, quizá el de mayor grosor de tronco del Parque.

    Este barranco y los siguientes hacia el interior tienen numerosas cuevas y abrigos ampliamente utilizados por los pastores desde los tiempos aborígenes hasta la actualidad.

    Por estas laderas, si somos buenos observadores veremos la tonática (Nepeta teydea, f. 51), una planta aromática de perfume y color similar a la lavanda. También en los meses de mayo y junio podemos ver el tajinaste rosado en flor muy cerca de la cumbre, al igual que en la zona este del Parque y la Punta de Los Roques. Aquí comparte su hábitat con el tajinaste de color azul genciana.

    En la parte alta del Barranco de Tajodeque, en un andén inaccesible entre dos precipicios de 20 m. cada uno, está la única localidad natural conocida de Bencomia exstipulata, en la isla de La Palma, con 21 ejemplares en 2007. La otra población natural conocida está en el Parque Nacional del Teide, en Tenerife, con unos 60 ejemplares. Los trabajos necesarios para facilitar su recuperación incluyen la experimentación y repoblaciones, casi siempre en ambientes protegidos de cabras, arruís y conejos, por lo que por esta zona hay vallados realizados entre 1997 y 2000 en la vertiente del Parque y 2001 a 2003 para el exterior (Jieque). En el inventario de 2007 había en la zona unas 2100 plantas dentro estos recintos más cercanos. Desde 2005, en las áreas repobladas, están apareciendo algunas plantas de una segunda generación de Bencomia. Las plantas han alcanzado la madurez rápidamente, al vivir en mejores suelos que la población natural y las semillas han encontrado el ambiente apropiado para germinar y sobrevivir en competencia. En ese periodo en la población natural no ha habido incrementos de población. A la vez tajinastes azules, retamones margaritas, cinco uñas, nepetas y crespas están recolonizando la zon.

    El PRUG del 2005, ha declarado la parte alta del barranco de Tajodeque, desde cerca de Roque Palmero, hasta los Pinos Gachos, como zona de reserva, por lo que no puede ser visitada por turistas, precisamente por las labores de recuperación de Bencomia exstipulata.

    El camino a su derecha deja la cabecera del barranco Jieque, que por su curso bajo, al paso por el pueblo de Tijarafe, se conoce como barranco Jurado por un curioso risco con una ventana o "juro".

    El lugar donde encontramos los primeros pinos se conoce como Pinos Gachos, topónimo que hace referencia a su porte tortuoso. Es el primer sitio que encontramos con sombra, y por ello lugar ideal para hacer una parada. Destaca un pino con una entalladura vertical sin corteza de unos 10 cm. de ancho, que es la herida de un rayo al cual sobrevivió. Tambien son visibles las cortezas ennegrecidas por el fuego.

    Los incendios en estas laderas son muy frecuentes (no de origen natural), siendo la media a veces inferior a una década, como ocurrió con los incendios de 1988, 1994 y 2000. Tanta frecuencia impide una rápida regeneración de la cubierta vegetal, sobre todo en los codesares. La divisoria de aguas hace de límite natural de los incendios, aunque a veces el fuego pasa unos metros hacia el Parque.

    Los pinos quemados con fuegos de copas logran brotar por el tronco y ramas gruesas, desde el mes siguiente al incendio. Esta capacidad de rebrote la tienen incluso los árboles después de cortados. Tras los incendios de 1994 en diversos lugares se observó este fenómeno en árboles derribados en los cortafuegos, manteniéndose los brotes aún verdes al cabo de un año. Esto indica además, las grandes reservas que tienen estos árboles, a los cuales una sequía de un año no les afecta demasiado.

    Los años de 1994 y 1995 de fuerte sequía, afectaron en la Palma a bastantes especies, sobre todo a las que viven en zonas húmedas: fayas, brezos, produciendo la muerte de muchas de ellas. También el sotobosque del pinar sufrió bastante, con plantas muertas y muy poca floración. Tan sólo el pino canario mantuvo un aspecto normal. Los matorrales de cumbre tenían aspecto normal, pero la fructificación fue menor y retrasada.

    Tras el descanso en los pinos gachos reanudamos el camino. En el lugar conocido como la Hoya del Estrabito, al asomarse con mucho cuidado al borde, veremos bajo nuestra posición el caserío de Tenerra, que parece estar a tiro de piedra.

    Toda la ladera del Time presenta hacia el Parque paredes de casi mil metros de caída, hasta llegar a lomos de pendiente moderada.

    Al llegar a la Asomada Alta o Somada Alta a 1900 m. de altitud, el límite del Parque abandona la divisoria dirigiéndose hacia el fondo del barranco de las Angustias.

    El pinar, al principio acompañado sólo por codesos, poco a poco se va enriqueciendo con amagantes y tomillos, y en los riscos otros matorrales como gacias y tajinastes. Los pastores de Tijarafe han llevado a pastar sus cabras por estos acantilados desde tiempos inmemoriales.

    Por Las Pareditas hay una entrada que lleva hasta un risco encima de Los Brecitos. En esas laderas se encontró en 1990 un nuevo tajinaste híbrido entre el rosado de la cumbre, con un solo tallo, y el de forma de candelabro de color azul claro de las zonas medias.

    Un poco más abajo el camino se bifurca. El ramal de la derecha baja por la línea de máxima pendiente y toma un cortafuegos que se construyó en 1988 para atajar un incendio, hasta llegar a la pista. Siguiendo esta pista hacia la izquierda (sur) se llega a la Torre del Time, final de este sendero.

    El otro sigue casi por la divisoria llegando a la montañita de Hoya Grande, donde los cultivos de castaños y viñas suben hasta mezclarse con el pinar.

    En el entorno se descubrió en los años 90 una especie vegetal con aspecto de jara, desconocida hasta esa fecha para la ciencia, a la que el descubridor ha empezado a denominar Helianthemum lini.

    Un poco más abajo llegamos a la pista. A mano izquierda vemos la Torre del Time, final de nuestro camino, aunque el sendero GR 131 continúa hasta el puerto de Tazacorte. Esta torre se levantó en 1987 para la vigilancia de incendios. En la primavera de ese mismo año un vendaval retorció y tiró una torre similar construida tiempo atrás.

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