Marzo 2015
Big data (datos masivos) y open data (datos abiertos) son conceptos de actualidad en la gobernanza urbana. Pero ¿qué significan? ¿Dónde están la buenas prácticas actuales? ¿Y cómo pueden las ciudades ser más inteligentes usando tanto sus propios datos como los que se obtienen en otros lugares? Este problema es parte habitual del debate sobre las nuevas formas de gestión del sector público.
Como parte de su Agenda Digital, en Julio de 2014 la Comisión Europea puso en marcha una nueva estrategia respecto a los "datos masivos", que está destinada a acelerar la transición hacia una economía basada en datos. El marco regulador europeo incluye la Directiva de Reutilización de Datos Públicos, en vigor desde 2003 y revisada en 2013, sobre los materiales informativos del sector público y el fomento de su reutilización.
Sin embargo la información abierta es claramente más que un reglamento: también es una herramienta para comprender y desarrollar ciudades, para abrir las bases de datos estadísticos y geográficos de acuerdo con los reglamentos y crear nuevas plataformas abiertas a los ciudadanos e investigadores, así como a las empresas y otros sectores interesados. Tiene el potencial de facilitar un mejor seguimiento de los planes estratégicos basados en criterios de sostenibilidad, así como la disposición en capas de datos adicionales de otras fuentes, en particular de los ciudadanos. Es importante destacar que representa una forma de apoyar la coproducción en las ciudades.
A continuación se presentan algunos ejemplos de ciudades y ciudadanos que están avanzando hacia una cultura de datos más abierta y, a consecuencia de ello, se benefician de unos servicios públicos más eficientes.
La ciudad de Umeå, emplazada en el norte de Suecia y con 117.000 habitantes, es pionera en el desarrollo de herramientas de datos abiertos. Dos ejemplos de la manera de utilizar datos para reforzar sus estrategias de cultura y de eficiencia energética:
Nesta en el Reino Unido, en colaboración con diferentes socios de Code for Europe, acoge Civic Exchange networks, que permite a las ciudades encontrar y compartir tecnología con el fin de ofrecer mejoras en los servicios públicos. Parte del hecho de que las ciudades de toda Europa comparten problemas similares, desde sistemas de transporte sobrecargados a poco compromiso y participación ciudadana. Muchos están buscando en la tecnología digital la manera de resolver estas cuestiones. Las herramientas y aplicaciones de tecnología cívica pueden ser compartidas y utilizadas por otros, y dan ejemplo e inspiración. Todas las tecnologías tienen un enfoque cívico, están dirigidas a mejorar la vida de los ciudadanos, son relativamente maduras, se utilizan en al menos un lugar y muestran evidencia de lo útil y eficaces que son.
Algunos ejemplos interesantes de la plataforma son:
Bürgerforum Vorarlberg: La web y la aplicación móvil del Bürgerforum Vorarlberg permiten a los ciudadanos informar a las autoridades sobre cuestiones locales. Desarrollado por los medios de prensa locales VN y Vol.at para el estado austriaco de Vorarlberg, los usuarios pueden subir fotos o comentarios sobre un tema local - tales como baches o graffiti - que será geolocalizado y registrado automáticamente. La información puede ser vista directamente por la autoridad local correspondiente y los usuarios pueden realizar un seguimiento de los avances de su informe a través de las aplicaciones.
Collideoscope: Basada en una exitosa aplicación de mySociety llamada FixMyStreet, que ayuda a las personas a reportar los problemas locales que han encontrado a su ayuntamiento, simplemente localizándolos en un mapa. Collideoscope es una herramienta para la comunicación de accidentes de bicicleta y de riesgos de seguridad, con el fin de desarrollar un mejor panorama de seguridad y una mejor experiencia de la bicicleta en la ciudad. Registra accidentes o "casi accidentes" que involucran a bicicletas y mapea los puntos negros, aportando datos para el diseño de las calles.
Helsinki Open City Council es una aplicación para Android que ofrece a los ciudadanos una ventana abierta a las reuniones del pleno de la ciudad. La aplicación permite a los ciudadanos mantenerse informados acerca de las cuestiones, propuestas, declaraciones, resoluciones, asistencias y votaciones que se producen durante una sesión en particular. Es dinámica y la estructura de datos abiertos permite la actualización constante.
Fuente: Boletín de noticias URBACT #50