Malismo: La ostentación del mal como propaganda

Malismo

 

 

Autoría: Mauro Entrialgo
Edita: Capitán Swing, 2024
Formato: Papel
Idioma: Castellano

El «malismo» se define como un mecanismo propagandístico que consiste en exhibir públicamente acciones o discursos tradicionalmente reprobables con el objetivo de obtener beneficios sociales, electorales o comerciales. Esta estrategia se ha consolidado en la última década, especialmente en la política occidental, donde ciertos representantes públicos capitalizan actos o declaraciones crueles hacia colectivos vulnerables para reforzar su imagen y ganar apoyo. Lejos de disimular la agresividad, se presume de ella como signo de autenticidad y ruptura con lo “políticamente correcto”.

El fenómeno, sin embargo, desborda el ámbito político y se ha instalado en múltiples formas de comunicación cotidiana y comercial. Compañías que se burlan de las quejas de sus clientes, bares que adoptan nombres canallas o programas de televisión que premian a jueces y presentadores que humillan a concursantes ejemplifican esta normalización de la crueldad como espectáculo. Incluso determinados discursos religiosos o bélicos se construyen desde el orgullo de la exclusión, el odio o la violencia contra el diferente, convirtiendo la ostentación del mal en un recurso identitario.

Lo que antaño era una pose gamberra asociada a músicas o productos culturales marginales se ha transformado en una fórmula publicitaria dominante, ahora en manos de quienes ostentan el poder económico, político o mediático. El malismo ya no se dirige contra los poderosos, sino que es el propio poder quien lo emplea para reafirmarse y fidelizar a su público, atacando a minorías, a los empobrecidos o a quienes cuestionan el statu quo. De este modo, el “hacerse el malo” deja de ser una provocación contra el sistema para convertirse en una herramienta central del sistema mismo, que explota la crispación y el enojo como motor de visibilidad y adhesión, contribuyendo a erosionar los consensos básicos sobre dignidad, justicia social y respeto.

Disponibilidad: Centro de Documentación del CENEAM. Préstamo domiciliario