Cabañeros: Conservación de la biodiversidad

Normativa del parque

Zonificación del parque

Zonificación del Parque Nacional de Cabañeros

Zonas de reserva

Son las áreas más frágiles y valiosas del parque. Albergan ecosistemas únicos, especies muy sensibles o procesos naturales que necesitan la máxima protección. También pueden incluir lugares en proceso de regeneración o zonas peligrosas para las personas.

👉 Solo se permite el acceso para investigación o gestión, nunca para uso recreativo. Están cerradas al público, salvo algunos senderos muy concretos autorizados.

Zonas de uso restringido

Se trata de áreas con un alto grado de naturalidad que pueden acoger visitantes, pero de forma limitada. Están pensadas para quienes buscan un contacto íntimo y tranquilo con la naturaleza.

👉 Se puede pasear a pie por los senderos habilitados, pero no circular con vehículos salvo excepciones de gestión o investigación. Las actividades están reguladas para garantizar la conservación.

Zonas de uso moderado

Son espacios que mantienen un carácter natural, pero que están preparados para recibir un mayor número de visitantes. Aquí se combinan conservación, disfrute del aire libre, educación ambiental y algunos usos tradicionales.

👉 El acceso a pie es libre y el uso de vehículos podrá ser regulado. También se pueden habilitar infraestructuras sencillas (senderos, miradores, áreas recreativas), siempre respetando el paisaje y utilizando materiales integrados en el entorno.

Zonas de uso especial

Son áreas pequeñas destinadas a acoger instalaciones necesarias para el funcionamiento del parque y la atención a los visitantes (centros de información, aparcamientos, carreteras, servicios básicos).

👉 Aunque el acceso es libre, las construcciones deben tener un impacto mínimo, integrarse en el paisaje y no superar una planta de altura, salvo edificios ya existentes.

Principales actuaciones de conservación

El Parque Nacional de Cabañeros  cuenta con cerca de 1000 especies catalogadas de plantas vasculares, de las que 98 son árboles y arbustos. Encinas (Quercus ilex), alcornoques (Q. suber) quejigos (Q. faginea), arces (Acer monspesulanus), originan un bosque de carácter mixto con dominancia de unas u otras especies según la exposición y la humedad. Jaras (Cistus sp.), brezos (Erica sp.), madroños (Arbutus unedo), romero (Rosmarinus officinalis), majuelos (Crataegus monogina), cantueso (Lavandula stoechas), labiérnago (Phyllirea angustifolia), lentiscos (Pistacia lentiscus), durillos (Viburnum tinus) y zarzamoras (Rubus ulmifolius) conforman el matorral que cubre laderas y montes.

En zonas de umbría es posible encontrar especies de exigencias mas atlánticas como el acebo (Ilex aquifolium). Lagunas y charcas se cubren de ranúnculos (Ranunculus ssp.); mientras en los tramos de aguas tranquilas y profundas del río Bullaque son habituales los nenúfares blancos (Ninphaea alba).
 
La vegetación de ribera de estas zonas alcanza cierta espesura en forma de bosques-galería que están formados principalmente por sauces (Salix atrocinerea), alisos (Alnus glutinosa) y fresnos (Fraxinus angustifolia). A sus pies, el arraclán (Frángula alnus), el mirto (Mirtus communis), el brezo, la zarza o algunas lianas como la madreselva (Lonicera implexa) y la zarzaparrilla (Smilax aspera) forman un sotobosque que da cobijo a numerosas aves. Entre los endemismos de área más reducida, destacamos: Digitalis mariana, Sideritis paulli, Coincya longirostra y Abedul (Betula pendula parvibracteata) restringidos a los Montes de Toledo.

La fauna del Parque Nacional de Cabañeros es muy rica, y cuenta con algunas especies endémicas y otras muchas amenazadas (21 a nivel nacional y 43 a nivel regional). Aquí viven cerca de 200 especies de aves: destacando por su importancia a nivel mundial las grandes rapaces, como el buitre negro (Aegypius monachus), el águila ibérica (Aquila adalberti), el águila real (A.chrysaetos); aves que habitan en las extensas praderas de las rañas, como el sisón (Tetrax tetrax), la cogujada montesina (Galerida thekae), el alcaraván (Burhinus oedicnemus) etc; aves de los sotos como el martín pescador (Alcedo atthis), la oropéndola (Oriolus oriolus), o el trepador azul (Sitta europea).

Cabañeros es tierra de grandes mamíferos (45 especies, 3 de ellas introducidas). Destaca por su abundante población el ciervo (Cervus elaphus hispanicus), el jabalí  (Sus scrofa) y el corzo (Capreolus capreolus).

La herpetofauna tiene también una buena representación (13 anfibios y 19 reptiles) que se reparten por los distintos ecosistemas del Parque. En cuanto a la ictiofauna que selocaliza en Cabañeros, es de gran interés presentando algunas de las mejores poblaciones ibéricas de especies endémicas como el Jarabugo (Anaecypris hisopanica), el calandino (Squalius alburnoides).

En el Parque Nacional se realizan numerosos trabajos de seguimiento, estudios e inventarios de fauna, flora y el patrimonio cultural y etnográfico promovidos por el propio Parque, los servicios centrales o por otras instituciones.

Entre los seguimientos con mas duración en el tiempo, destacan el seguimiento de la población de ciervos en las fincas propiedad del ministerio, el seguimiento de la población nidificante de buitre negro (Aegypius monachus) y águila imperial (Aquila adalberti) y cigüeña blanca (Ciconia ciconia) y el seguimiento de la población reproductoras de peces del río Estena, con una doble variante conocer las poblaciones de especies de peces autóctonos y la de peces exóticos invasores.

También se realiza un seguimiento anual de la población de saltamontes ortópteros, con vistas a conocer la evolución como especies plagas, de la población de anfibios y reptiles, de la población del conejo o las aves esteparias, entre otros.

Todos los datos obtenidos en los distintos seguimientos así como aquellos obtenidos de forma puntual son incorporados al sistema de información geográfica del Parque, quedando así a disposición de gestores e investigadores.

Por otro lado, se apoyan proyectos de investigación dentro de la convocatoria anual del OAPN, centrados en el seguimiento ecológico y el cambio global, de los recursos biológicos y geológicos del Parque.

El uso público también es objeto de seguimiento continuo, a través de conteos de usuarios de las distintas instalaciones y encuestas en centros de visitantes, puntos de información y senderos, en las que se cuantifica y caracteriza al visitante.

Según el catálogo de especies amenazadas (RD 139/2011) el parque alberga 3 especies de fauna en peligro de extinción (águila imperial, milano real y jarabugo) y 15 especies de fauna vulnerables.

Hay tres Geosites descritos dentro del Parque Nacional “Cámbrico y Ordovícico del Parque Nacional de Cabañeros” (PZ-04), “Rañas de Anchuras” (RF-01) y “Valle de Navas de Estena” (RF-03). Estado de conservación de especies, hábitats y ecosistemas.

El estado de conservación de los principales ecosistemas forestales se evalúa mediante el seguimiento del estado fitosanitario de los bosques. Los resultados en el periodo analizado no muestran índices de defoliación relevantes. La proporción de clases de defoliación se mantiene constante en los últimos años, y se considera compatible con el estado de conservación de los bosques.

El buitre negro (Aegypius monachus), tiene en el Parque Nacional de Cabañeros una de las poblaciones nidificantes más numerosas del mundo. Por su vulnerabilidad, esta emblemática especie se considera indicadora del estado de conservación de los ecosistemas y su seguimiento es prioritario para la gestión del Parque Nacional. De este modo, desde 1989 se vienen realizando censos anuales de la población nidificante, en los que se observa una tendencia al alza del crecimiento del núcleo de reproducción en Cabañeros.

Los datos del último censo general de población, obtenidos durante 2016, han servido para identificar un total de 341 plataformas o nidos, que están ocupados por un total de 204 parejas, de las que han volado 179 pollos.

Principales actuaciones de gestión