La DANA de septiembre de 2019 (denominada Riada de Santa María) fue una de las inundaciones más devastadoras y catastróficas que se han producido en España en los últimos años, con ocho fallecidos y numerosos daños materiales. Esta DANA asoló gran parte del sureste peninsular, con precipitaciones torrenciales en muchas regiones de la vertiente mediterránea. Debido a que las lluvias fueron persistentes y concentradas, se produjo el desbordamiento de ríos y ramblas, inundando calles, campos y núcleos urbanos. Entre las inundaciones históricas registradas, este evento de la DANA destaca por su virulencia. El desbordamiento del río Segura y la crecida de las ramblas del Chorrico y Cañada de Morcillo afectaron gravemente al municipio de Molina de Segura, donde se llevaron a cabo numerosos rescates de personas. Numerosas ramblas circulan a través del municipio, algunas de las cuales afectan directamente a zonas urbanas, como es el caso de Las Canteras, Los Calderones, Las Monjas, la Cañada de Morcillo y el Chorrico.
Esta DANA descargó en el municipio de Molina de Segura más de 200 litros por metro cuadrado, una cantidad de agua equivalente a la consumida por la población en seis años y medio. Según el Consistorio estas lluvias torrenciales afectaron a varios parques empresariales (con daños valorados en más de 400.000 euros), anegaron 5.000 tahúllas de huerta y destruyeron caminos rurales y decenas de viviendas y construcciones, infraestructuras municipales, colectores de saneamiento, etc. Estas zonas se vieron afectadas por el desbordamiento del Río Segura y concretamente por la crecida de la Rambla del Chorrico y Cañada de Morcillo, donde tuvieron que llevarse a cabo numerosos rescates de personas.
Con este proyecto se pretenden crear sistemas naturales de retención de agua (SNRA) en la cuenca del cauce de la Cañada de Morcillo para regular el caudal y suavizar eventos extremos de precipitación en el municipio de Molina de Segura y, de esta manera, disminuir la peligrosidad para la salud humana, las actividades económicas y el medio ambiente en zonas fácilmente inundables.
En concreto, se propone la creación de 6 SNRA, con una o varias lagunas en cada uno de ellos. Los SNRA-1, SNRA-2, SNRA-5 y SNRA-6 estarán compuestos por una única laguna, mientras que el SNRA-3 y el SNRA-4 contarán con dos lagunas en cada uno.
Para ello, será necesario realizar las siguientes actuaciones:
-Movimiento de tierras y construcción de motas perimetrales de cierre y transversales con aliviaderos para la creación de sistemas naturales de retención de agua. Estos trabajos implican volúmenes de desmonte y terraplén.
-Construcción de aliviaderos con tubos en su base para el desagüe total de las lagunas y para laminar el flujo de agua a lo largo de los SNRA.
-Protecciones de escollera en las zonas sensibles a la erosión y en los aliviaderos, así como creación de cuencos amortiguadores en los puntos de salida de agua.
-Otras obras. En el SNRA-4 se construirán muros de hormigón armado como protección de la conducción existente perteneciente a la Mancomunidad de los Canales del Taibilla.
Con este proyecto se logrará la restauración de 2,37 km de río y la disminución del riesgo de inundación para una población de 890 habitantes. La superficie total de actuación es de 39,39 ha y se restaura la vegetación de ribera en una superficie de 24,22 ha. Se financia con fondos de la Unión Europea, a cargo del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, en el marco del instrumento Next Generation EU. Está dotado con un presupuesto de 4.752.635,01 €, se inició en octubre de 2025 y tiene un plazo de ejecución de 12 meses.
La información adicional del proyecto se puede consultar en el visor de actuaciones de la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos (ENRR).