La existente EDAR de Ponteareas respondía a una tipología de tratamiento biológico mediante aireación prolongada y eliminación de nitrógeno, recibiendo las aguas residuales procedentes de Concello y de las Parroquias de Xinzo, Arnoso y Angoares. Esta EDAR se construyó en el año 1995 diseñándose para una capacidad de tratamiento de 13.000 habitantes equivalentes (con una capacidad real de 15.000 habitantes equivalentes) encontrándose por debajo de las necesidades actuales de tratamiento, provocando vertidos directos al río Tea, tanto en tiempo de lluvias, como en seco. La estación depuradora presentaba también otras deficiencias, tanto en el pretratamiento, casi inexistente, como en el insuficiente tratamiento de fangos.
La nueva depuradora tiene capacidad para 22.522 habitantes equivalentes y un caudal medio de 8.493 m3/día, con un Qmax=201,54 l/s. Las obras en la EDAR han consistido en la ejecución de una nueva obra de llegada y pretratamiento, conformada por desbaste de gruesos, pozo de bombeo, tamizado de finos y desarenado. Se ha ejecutado también una nueva línea de depuración, constituida por reactor biológico, decantador secundario y desinfección mediante luz ultravioleta, y se ha procedido a la rehabilitación de la actual línea de depuración, reutilizando la obra civil del decantador y biológico existentes y renovando sus equipos.
Igualmente se ha construido una nueva línea de tratamiento de fangos, nuevas oficinas de control, taller, vestuarios, sala de soplantes, línea de desodorización, grupo electrógeno, sala de cuadros eléctricos y resto de instalaciones auxiliares necesarias. El proyecto ha incluido el control de olores y ruidos, reduciendo la afección de ambas emisiones en el entorno de la planta. También, por petición del Concello, se ha procedido a la adecuación de los viales de acceso a la EDAR, que se han aglomerado en su totalidad.
Para la implantación del nuevo proceso proyectado se ha tenido en cuenta la configuración actual de la EDAR existente de forma que las obras de ampliación y mejora reduzcan, por un lado, al mínimo las interferencias con el proceso de tratamiento actual y, por otro, aprovechen al máximo las instalaciones existentes.