Restauración fluvial en el ámbito internacional

Los primeros proyectos de restauración fluvial comienzan a mediados de los años 60 del siglo pasado en Estados Unidos, marcados por las nuevas políticas en materia de contaminación y calidad de las aguas. En Europa, estas primeras actuaciones comienzan en Reino Unido, Alemania, Holanda y Dinamarca, enmarcadas principalmente en el concepto de la mejora ambiental y la renaturalización de los espacios degradados. En la actualidad, la restauración de ríos ha evolucionado, y un gran número de países se han sumado al conjunto de experiencias de restauración fluvial que existen a nivel mundial, con ejemplos que van desde Australia a Japón; siendo multitud los organismos, grupos y organizaciones que promueven directa o indirectamente la restauración fluvial.

En Europa son muchos los proyectos llevados a cabo en las últimas décadas, destacando por su magnitud y enfoque restaurador las acciones de restauración geomorfológica de los ríos Drava y Aurino, en Austria e Italia, respectivamente; la restauración del río Drac, motivada por las inundaciones de 2006 y 2008; y la restauración a nivel de cuenca del río Loira, ambos en Francia. También destacan el proyecto de restauración hidromorfológica de un tramo de 50 kilómetros del río Mosa, localizado en la frontera entre Holanda y Bélgica, iniciado hace 30 años y considerado como uno de los más antiguos y de mayor envergadura en Europa; y la experiencia de restauración transnacional de la cuenca del río Danubio.


Fotografía 1. Restauración fluvial del río Mosa (ECRR, 2021)

Por su parte, en Estados Unidos los movimientos y proyectos de restauración fluvial son muy numerosos, pudiéndose destacar el proyecto de restauración del río Napa y la creación del sistema estuarino de la costa Este, reconectando una longitud de 80 km y 47 tributarios; o el proyecto de restauración del río Elwha en el estado de Washington, que condujo en 2014 a la eliminación de la mayor presa demolida en territorio norteamericano hasta el momento y a la restauración de los procesos fluviales naturales en más de 100 km de ríos, permitiendo el acceso a los hábitats reproductivos de cinco especies de salmón del Pacífico.


Fotografía 2. Permeabilización mediante un sistema de paso para peces de una compuerta en Puget Sound, Seattle (izq.) y detalle de la presa de Glines Canyon previo a su demolición. Río Elwha, Washington (dcha.)

En este sentido, son numerosos los organismos e iniciativas de alcance internacional vinculados a la restauración fluvial, pudiendo destacarse el Centro Europeo de Restauración de Ríos (European Centre for River Restoration, ECRR), la Sociedad Internacional de Restauración Ecológica (Society for Ecological Restoration International, SER), la organización para la conservación de los humedales (Wetlands International European Association), la agencia gubernamental estadounidense (River Corridor and Wetland Restoration, EPA), o la organización australiana de carácter internacional (International River Foundation).

Igualmente, son múltiples las iniciativas y los proyectos financiados con fondos públicos cuyo objetivo ha sido mejorar el marco de conocimiento y la evaluación de los ecosistemas acuáticos, destacando proyectos enfocados a la mejora de la gobernanza, al aumento del conocimiento y al éxito de los proyectos de restauración hidromorfológica, tales como los proyectos RESTORE rivers, REFORM, EU WISER o FitHydro.

En el ámbito particular de cada país son igualmente abundantes las asociaciones y los grupos de alcance nacional, destacando por su trayectoria y calado profesional en proyectos de restauración el Centro Nacional de Restauración Fluvial del Reino Unido (The River Restoration Centre), el Centro Ibérico de Restauración Fluvial de España y Portugal (CIREF fluvial), su homólogo italiano (Centro Italiano per la Riqualificazione Fluviale, CIRF), y el Centro Danés de Restauración Fluvial (Danish Centre for River Restoration, DCVR), entre otros.