Los países europeos que participan en Santa Marta expresan su firme apoyo a la Primera Conferencia de Santa Marta sobre la Transición más allá de los Combustibles Fósiles y valoran el liderazgo demostrado por Colombia y los Países Bajos. Santa Marta establece una plataforma orientada a la acción para ampliar y escalar la transición energética, fundamental para abordar la emergencia climática.
Estamos preparados para construir coaliciones amplias e inclusivas que reúnan a socios de países desarrollados y en desarrollo, el mundo académico, ciudades, el sector privado, Pueblos Indígenas, comunidades locales, parlamentarios y la sociedad civil, para acelerar el proceso y ofrecer resultados sólidos.
Santa Marta demuestra que ya existen soluciones eficaces que deben ampliarse y ocupar un lugar más destacado en la agenda climática multilateral. Santa Marta ha mostrado una gran variedad de experiencias en la mejora del acceso a la energía limpia, el abandono progresivo de los combustibles fósiles, el uso de instrumentos económicos, incluyendo una reforma creíble y justa de los subsidios a los combustibles fósiles, el cambio de combustibles y la reconversión laboral. El fortalecimiento de la cooperación internacional y de las inversiones internacionales favorecerá la ampliación de estas soluciones. Las mejores prácticas disponibles, las hojas de ruta nacionales, las experiencias compartidas y las tecnologías maduras y asequibles pueden impulsar la transición, al tiempo que refuerzan la resiliencia económica, la autonomía energética y la calidad de vida, y reducen los precios.
La transición debe ser socialmente justa y generar empleos de calidad. Una transición justa es un requisito indispensable para el éxito.
LA ACCIÓN CLIMÁTICA Y ENERGÉTICA COMO MOTORES DE PROSPERIDAD Y SEGURIDAD
Destacamos que la agenda climática y energética está intrínsecamente vinculada a la competitividad, la prosperidad, la salud pública, la cohesión social, la soberanía energética y la seguridad.
En el siglo XXI, la seguridad se define por la resiliencia climática, la sostenibilidad energética y la autonomía económica. Acelerar la acción climática, avanzar en la transición energética y fortalecer la competitividad y la seguridad energética son objetivos que se refuerzan mutuamente. La dependencia de los combustibles fósiles genera vulnerabilidad, y la transición para su abandono progresivo puede proteger la economía y a la población de los efectos colaterales de los conflictos, la inestabilidad y la volatilidad. La transición más allá de los combustibles fósiles reduce vulnerabilidades.
Consideramos la transición energética como una gran oportunidad para las comunidades locales, con el potencial de generar empleo, promover la justicia social y fomentar una prosperidad sostenible.
FORTALECER EL MULTILATERALISMO Y AVANZAR EN LA IMPLEMENTACIÓN DE LA COP
El multilateralismo es indispensable para abordar una crisis global que trasciende fronteras, basándose en la ciencia y en el trabajo del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático.
Tras el compromiso asumido en la COP28 de avanzar en la transición para abandonar los combustibles fósiles de manera justa, ordenada y equitativa, existe ahora una necesidad urgente de pasar de los compromisos a la implementación y de intensificar la cooperación internacional. El panel científico sobre la Transición Energética Global (SPGET), lanzado en Santa Marta, ayudará a acelerar la acción coordinada para abandonar los combustibles fósiles, en coherencia con el IPCC.
La Conferencia de Santa Marta impulsa este objetivo y puede amplificar los esfuerzos internacionales en curso, incluida la hoja de ruta para el abandono progresivo de los combustibles fósiles de la Presidencia de la COP30. También envía una señal clara a las empresas, instituciones financieras y bancos multilaterales de desarrollo para que inviertan en la transición energética.
El enfoque sobre la transición para el abandono progresivo de los combustibles fósiles, presentado en Santa Marta, contribuirá a garantizar una mayor alineación, una mayor ambición y una mayor capacidad colectiva de cara a las próximas Conferencias de la ONU sobre el Clima, y facilitará una acción más amplia y sólida.
“El nacimiento de esta conferencia es ya un éxito en sí mismo. Buscamos que lo discutido en este foro sirva de catalizador para llegar a la próxima COP con un impulso renovado Las lecciones aprendidas de las guerras fósiles de los últimos años nos obligan a acelerar el abandono progresivo de estos combustibles. Habrá nuevas crisis energéticas, pero estaremos mejor preparados”, afirmó Sara Aagesen, Vicepresidenta tercera y ministra para la transición ecológica y el reto demográfico.
Los Estados miembros de la UE que participaron en la primera reunión en Santa Marta fueron: Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Luxemburgo, los Países Bajos, Portugal, Eslovenia, España y Suecia. La Comisión Europea también estuvo presente.