Finaliza la temporada de cría del lince ibérico con buenos resultados en los centros de El Acebuche y Zarza de Granadilla: nacen 31 cachorros

En 2026

12/05/2026

Con estas 12 camadas se consolida la tendencia positiva del programa de conservación ex situ iniciado en 2003 y coordinado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico

La temporada de cría de lince ibérico (Lynx pardinus) de 2026 ha finalizado con resultados muy positivos en los centros de cría de El Acebuche (Huelva) y Zarza de Granadilla (Cáceres), ambos gestionados por el Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN) del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y adscritos al Programa de Conservación ex situ de esta especie. En total, entre ambos centros, han nacido un total de 31 cachorros distribuidos en 12 camadas, lo que consolida la tendencia positiva registrada en los últimos años.

El programa de conservación ex situ, iniciado en 2003 y desarrollado en el marco del grupo de trabajo técnico coordinado por la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del MITECO, nació con el objetivo de preservar la diversidad genética de la especie y proporcionar ejemplares destinados al refuerzo de las poblaciones naturales y a la reintroducción en zonas donde se había extinguido que contaran con buenas condiciones de acogida en España y Portugal.

En aquel momento, el lince ibérico se encontraba al borde de la extinción, con menos de un centenar de ejemplares en libertad. Hoy, más de dos décadas después, el programa se ha consolidado como una herramienta clave para la recuperación de una de las especies más emblemáticas y amenazadas de la fauna ibérica.

El centro de cría de El Acebuche, junto con el de Zarza de Granadilla, incorporado al programa en 2011, ha sido una pieza fundamental en esta estrategia de conservación. Más de 300 cachorros han nacido en los centros gestionados por el OAPN en estos años, contribuyendo de manera decisiva a la recuperación de las poblaciones silvestres. Muchos de estos ejemplares han sido liberados en Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León, Aragón y Portugal, favoreciendo la expansión de la especie más allá de sus últimos refugios naturales.

RESULTADOS EN EL CENTRO DE CRÍA DE EL ACEBUCHE

En el centro de El Acebuche han nacido 16 cachorros repartidos en seis camadas, con una media de 2,7 cachorros por camada, ligeramente superior a la habitual en estas instalaciones. De ellos, 13 ya han superado el primer mes de vida, una fase especialmente importante para garantizar su supervivencia. Los tres restantes, nacidos el pasado 23 de abril, evolucionan favorablemente y continúan desarrollándose con normalidad.

Los datos reproductivos obtenidos este año en El Acebuche reflejan también un elevado grado de éxito biológico y de manejo. Las siete parejas establecidas llegaron a copular y seis de las siete hembras quedaron gestantes, lo que supone una tasa de éxito del 86 %, por encima de los valores habituales registrados en el centro.

Entre los hitos más destacados de esta temporada figura la reproducción del macho fundador Tintín, que no había logrado descendencia en años anteriores. El nacimiento de esta camada representa un importante avance desde el punto de vista del manejo genético de la población cautiva, especialmente relevante para preservar la diversidad genética. Esta reproducción se produjo, además, durante un segundo celo de la hembra Juromenha.

Otro aspecto especialmente positivo ha sido el éxito reproductor de dos hembras primerizas, que han conseguido sacar adelante sus camadas de forma natural. La experiencia acumulada en el programa muestra que los primeros intentos de reproducción suelen presentar mayores dificultades, por lo que este resultado constituye un indicador muy favorable.

Además, destaca el tamaño de las camadas registradas este año en El Acebuche: cinco han sido de tres cachorros y una de un solo ejemplar, lo que confirma una tendencia hacia camadas más numerosas.

En los próximos días, los cachorros entrarán en una de las fases más delicadas de su desarrollo, caracterizada por la competencia entre hermanos para establecer jerarquías dentro de la camada. El equipo técnico y veterinario del centro mantendrá un seguimiento para asegurar la correcta evolución de todos los ejemplares.

RESULTADOS EN EL CENTRO DE CRÍA DE ZARZA DE GRANADILLA

El centro de cría de Zarza de Granadilla ha cerrado también una temporada muy satisfactoria, con el nacimiento de 15 cachorros distribuidos en seis camadas y una media de 2,5 cachorros por camada. Todos los ejemplares han superado ya el primer mes de vida, una etapa clave para garantizar su supervivencia.

En este centro, seis de las siete parejas establecidas llegaron a copular, mientras que la formada por la hembra Narina y el macho Quiabo no llegó a reproducirse. Finalmente, seis de las siete hembras quedaron gestantes, alcanzando igualmente una tasa de éxito reproductor del 86 %.

Como dato especialmente significativo, la hembra Taza parió cuatro cachorros el pasado 23 de marzo, constituyendo la camada más numerosa registrada este año en todo el programa ex situ del lince ibérico.

En Zarza de Granadilla ya ha comenzado la fase más delicada en el desarrollo de los cachorros, marcada por la competencia entre hermanos para establecer jerarquías. Dos de las camadas ya han superado esta etapa, mientras que el resto la afrontará en los próximos días. El equipo del centro mantiene un seguimiento continuo para asegurar que la evolución de todos los ejemplares se desarrolla correctamente.

CONSOLIDACIÓN DE LA RECUPERACIÓN DEL LINCE IBÉRICO

En conjunto, los resultados de la temporada de cría de 2026 no solo mantienen la positiva evolución registrada en años anteriores, sino que incluso mejoran algunos de los principales indicadores reproductivos del programa.

Estos resultados refuerzan el papel que desempeñan los centros de cría de El Acebuche y Zarza de Granadilla en la recuperación de esta especie, que continúa expandiendo su presencia en la Península Ibérica y avanzando en 2026 hacia nuevos territorios, como Aragón y Castilla y León.

Los avances alcanzados durante las últimas dos décadas gracias a la combinación de la cría en cautividad, la reintroducción de ejemplares y la mejora del hábitat han permitido que el lince ibérico pase de estar catalogado como “en peligro crítico” a situarse actualmente en la categoría de “vulnerable” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Este cambio constituye uno de los mayores éxitos internacionales en conservación de fauna amenazada y demuestra que los programas de conservación, respaldados por el trabajo coordinado de administraciones públicas, personal científico y equipos técnicos, pueden revertir situaciones críticas para la biodiversidad.

PAPEL DEL OAPN

El Organismo Autónomo Parques Nacionales desempeña un papel clave en la coordinación de la Red de Parques Nacionales, la conservación y gestión de espacios naturales propios o adscritos, la coordinación de la Red Española de Reservas de la Biosfera y el desarrollo de programas ambientales estratégicos. Su trabajo en materia de conservación de la biodiversidad, sostenibilidad y educación ambiental lo convierte en un actor fundamental dentro de la política medioambiental española.

En este marco, el OAPN impulsa y refuerza distintas líneas de actuación en apoyo a las políticas de conservación de la biodiversidad, actuando como medio instrumental de la Administración General del Estado en el desarrollo de iniciativas ambientales estratégicas.

Entre estas actuaciones se encuentra el mantenimiento y gestión de dos de los cuatro centros de cría oficiales del lince ibérico. El OAPN aplica en los centros de cría de El Acebuche y Zarza de Granadilla las medidas y actuaciones asignadas dentro del Grupo de Trabajo del lince ibérico, contribuyendo de manera directa al éxito reproductor, al manejo genético de la especie y al refuerzo de las poblaciones silvestres.

La continuidad de este trabajo técnico y científico ha permitido consolidar un modelo de conservación reconocido internacionalmente, en el que la cooperación entre administraciones públicas, equipos técnicos y comunidad científica ha resultado decisiva para la recuperación de esta especie.