El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha declarado de emergencia la ejecución de las obras de reparación de dos tramos del canal del Acueducto Tajo-Segura afectados por importantes daños estructurales, con un presupuesto máximo de 1,2 millones de euros y un plazo estimado de ejecución de seis meses.
La medida, adoptada mediante acuerdo de 5 de octubre, responde a la necesidad de recuperar las condiciones de seguridad de los tramos afectados y posibilitar la restitución del transporte de agua por la infraestructura, actuando con rapidez sobre los tramos afectados.
Las actuaciones no implican una situación de riesgo para la población: el vaciado del canal y la interrupción del transporte de agua se adoptaron precisamente como medidas preventivas para garantizar la seguridad del acueducto mientras se realizan las reparaciones.
El ministerio llevo a cabo así actuaciones preventivas con el objetivo de que los trabajos se desarrollen con todas las garantías técnicas y de recuperar el servicio en cuanto las condiciones de seguridad lo permitan.
El Acueducto Tajo-Segura constituye una infraestructura estratégica para el transporte de recursos hídricos desde la cabecera del Tajo hacia las cuencas receptoras. El sistema permite atender el abastecimiento de aproximadamente 2,5 millones de personas y 79 municipios de Murcia, Alicante y Albacete, a través de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, además de contribuir al abastecimiento de la provincia de Almería. Asimismo, proporciona recursos para el riego de unas 120.000 hectáreas, con más de 40.000 usuarios.
FILTRACIONES Y PÉRDIDA DE SUSTENTACIÓN
Los daños se detectaron el pasado 15 de septiembre, cuando se registraron filtraciones de elevada intensidad en dos puntos del canal:
- En el PK 4+700 del canal del Riansares, en el término municipal de Almonacid de Zorita (Guadalajara).
- En el PK 1+700 del canal del Talave, en el término municipal de Liétor (Albacete).
Las filtraciones estaban provocando el arrastre del material de apoyo del canal, con la consiguiente pérdida de sustentación y riesgo de colapso de los tramos afectados. La situación adquirió especial gravedad debido a los elevados caudales que se transportaban en ese momento, superiores a 25 m³/s.
Ante el riesgo existente, se procedió al vaciado del canal y a la paralización del transporte de agua, con el objetivo de realizar una inspección detallada y determinar el alcance de los daños. Los trabajos de inspección constataron la destrucción y hundimiento de varios paños de hormigón; la presencia de cuevas, oquedades y simas en el terreno de apoyo, y barrancos, cárcavas y asientos importantes en terraplenes y desmontes.
Los informes técnicos señalan asimismo que los episodios de lluvias torrenciales habían afectado al trasdós del revestimiento, acelerando el deterioro de las zonas afectadas. En estas condiciones, no resulta posible reanudar el transporte de agua hasta ejecutar las reparaciones necesarias y garantizar la seguridad de la infraestructura.
UNA ACTUACIÓN URGENTE PARA RECUPERAR EL SERVICIO
Las obras contemplan la reparación integral de los dos tramos y comprenden, entre otras, las siguientes actuaciones:
- Demolición y saneo de las zonas afectadas
- Identificación y localización precisa de las zonas a intervenir mediante trabajos técnicos y topográficos
- Reconstrucción de los tramos dañados
- Ejecución de sistemas de drenaje en el canal y en las zonas limítrofes, incluyendo cunetas, bajantes, zanjas drenantes y tubos-dren
- Impermeabilización de la sección completa del canal
- Ejecución de los remates necesarios