La Reserva de la Biosfera de Babia está conformada por dos municipios, Cabrillanes y San Emiliano, que albergan un total de 28 núcleos de población y algo menos de 2.000 vecinos.
La ganadería ha sido la principal actividad económica tradicional en este territorio, en dos vertientes: una ganadería trashumante que se encontraba en Babia durante el periodo estival, y la ganadería estante, que solía trasterminar entre la montaña y el valle, dentro de la propia comarca Babiana.
La titularidad comunal de las tierras, regulada a través de los concejos, generaba a los vecinos de Babia, mediante del arrendamiento de estos pastos de montaña, unos importantes beneficios económicos.
Desde principios del siglo XX se inició una nueva actividad económica, aunque con mayor intensidad en las zonas periféricas de la Reserva: la explotación minera de carbón.
Al declive general que sufrió la ganadería extensiva de toda España desde mediados del siglo XX se ha de sumar en Babia el auge de esta nueva actividad minera, por lo que la ganadería trashumante en la actualidad es prácticamente testimonial.
Aún en la actualidad se mantienen en la Reserva explotaciones mineras a cielo abierto, aunque la reestructuración del sector de los últimos años también ha generado su declive y es necesario en este momento recuperar la principal actividad económica de la comarca: la ganadería.
Actividad transhumante
En el siglo XIII se crea el Honrado Concejo de la Mesta, y durante los siguientes siglos se consolida en Babia la actividad trashumante, llegando a referir Jovellanos en un viaje realizado entre 1790-1792 que "En Babia se apacientan en verano como trescientas mil cabezas de ganado merino…"