Introducción

El presente informe final responde al Convenio ICONA-UAM correspondiente al estudio "Análisis de la problemática del efecto barrera de las infraestructuras lineales en las poblaciones de vertebrados: medidas correctoras". Este informe será revisado en una fase posterior para elaborar un documento apto para su publicación por el ICONA. La fecha de entrega de este documento será el 1 de marzo de 1993.

La red de transporte viene experimentando en el Estado Español un auge acelerado en la última década. Este incremento se refleja en un aumento considerable de los impactos ambientales, que en muchas ocasiones no han sido corregidos debidamente a causa del coste de las obras y una falta de interés o experiencia previa sobre las posibles medidas correctoras.

Desde un punto de vista muy general los impactos generados por la vía de comunicación se pueden asimilar a la alteración que supone en un paisaje homogéneo un curso de agua y las zonas de ribera adyacentes. En estos cursos es posible diferenciar una serie de bandas paralelas que se alejan de la masa de agua (orillas descubiertas, orla de bosque, bosque de ribera) cuyas características influyen considerablemente en la permeabilidad transversal del propio curso. Incluso en muchos casos estas bandas adyacentes actúan de barrera secundaria para ciertas especies.

Las vías de comunicación responden en cierta medida de forma similar. De modo grosero, se podrían diferenciar (i) una franja de impacto central que corresponde a la calzada, (ii) dos franjas paralelas en las cunetas donde se han producido profundos cambios en la estructura y composición de la vegetación, y que en la fase de explotación están sometidas a mayor iluminación y ruido, y (iii) más externamente dos bandas adyacentes en las que las alteraciones directas son menos perceptibles, pero persisten e influyen sobre la composición y desarrollo de las comunidades más sensibles. El efecto barrera no se reduce por tanto a la dificultad o imposibilidad física que supone cruzar la calzada, sino que también han de ser consideradas como fronteras con distinta selectividad las cunetas y las áreas adyacentes alteradas de alguna forma en sus condiciones originales (Mader, 1984).

La anchura total del conjunto del corredor puede ser muy considerable, de unas decenas a unos centenares de metros en las zonas más modificadas. Su influencia sobre las especies circundantes es muy variable, pero existe una tendencia general a la reducción del número o total desaparición de las especies más estenoicas (Mader, 1985), asociadas íntimamente a las condiciones originarias y su sustitución por especies euróicas, más prolíficas, adaptabas y generalmente con un escaso valor naturalístico.

Este aspecto es muy importante a la hora de establecer las medidas correctoras. Las medidas para evitar el efecto barrera son en general complejas y requieren un cuidadoso estudio de la casuística particular. La efectividad de los pasos no va a depender exclusivamente de las características concretas del paso en cuestión, sino también del diseño que se realice del resto de bandas paralelas y su integración, con el paso. A esto hay que añadir que este tipo de diseños depende en gran medida del grupo faunístico en el que se pretende evitar el efecto barrera. Un determinado tipo de diseño no tendrá la misma repercusión en el caso de animales de gran tamaño (p.e. cérvidos) que en el de vertebrados pequeños (p.e. anfibios).

Por todo ello, las medidas correctoras deben articularse en función de los grupos faunísticos y con un diseño integrado, con una localización precisa y respetando, en la medida de lo posible, las querencias de movimiento de los animales a los cuales va destinada la medida.

En la mayoría de los proyectos actuales no se toman medidas para evitar este efecto y los diseños de aquellas estructuras, fundamentalmente drenajes, que dan una mayor permebilidad transversal a la vía son inadecuados para el paso de la fauna. La ausencia o inadecuación de los pasos se debe en parte a una falta de información, puesto que esta se encuentra extremadamente dispersa en la bibliografía extranjera y en muchas ocasiones en informes inéditos. Es por tanto necesario recoger y evaluar las experiencias de otros países, de modo que puedan ser aplicadas en un futuro próximo en las obras que se realicen en el Estado Español, así como analizar la permeabilidad de paso que tienen las estructuras ya existentes.

De acuerdo con ello, el estudio se ha estructurado analizando en primer lugar cuales son los principales impactos que genera sobre los vertebrados el efecto barrera (capítulo 3). Posteriormente se describen aquellos elementos de¡ proyecto y del medio que condicionan este efecto (apartados 4 y 5), para describir las medidas correctoras, bien a un nivel general (capítulo 6), bien especificando los diseños concretos (apartado 7). En el apartado 8 se incluye un resumen y conclusiones y en el 10 la bibliografía sobre el tema. Finalmente se añaden como anexos las fichas descriptivas de las medidas correctoras, una lista de organismos que trabajan en el tema y los casos de estudio.