Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los servicios ecosistémicos se definen como “los beneficios que proporcionan los ecosistemas a los seres humanos”. Pero la definición más empleada y aceptada es la propuesta en el 2005 por la Organización de Naciones Unidas (ONU) en la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (Millenium Ecosystem Assessment), siendo los beneficios que aportan los ecosistemas recibidos en forma de:
Bajo esa descripción, se integran los beneficios (tangibles e intangibles) que se derivan de la naturaleza para provecho humano y que, de acuerdo a ciertos criterios, pueden ser valorados económicamente. Los cálculos, hasta la fecha, demuestran que los beneficios aportados por los ecosistemas naturales a la sociedad son muy superiores a lo que el territorio recibe para asegurar la continuidad de los servicios ambientales que proveen.
La valoración económica de todos los bienes y servicios forestales, así como el diseño de instrumentos de mercado innovadores, son necesarios para garantizar la prestación de los importantes servicios ambientales proporcionados por los bosques y que actualmente no están contemplados por los mercados. La valoración de los servicios de los ecosistemas es esencial para mejorar la financiación de la gestión sostenible del capital natural. Invertir en el mantenimiento y restauración de estos servicios representa una prioridad en las políticas para la conservación de la naturaleza.
La Estrategia Forestal Española horizonte 2050 subraya la necesidad de impulsar mecanismos para incorporar y canalizar la inversión privada en la gestión forestal, avanzando en el desarrollo de los mecanismos de compensación disponibles para hacer compatible la conservación de la biodiversidad con el rendimiento productivo, entre ellos destacan las diversas fórmulas o esquemas para el pago por servicios ambientales (PSA) o estrategias de participación activa público-privada basadas en acuerdos voluntarios, como la custodia del territorio, para implicar a los propietarios y a los usuarios en la conservación y el uso de los recursos naturales, culturales y paisajísticos.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico está trabajando, de forma participada con todos los agentes públicos y privados interesados, en una regulación que permita promover la gestión, uso aprovechamiento sostenible de los servicios ecosistémicos forestales, aprovechando las oportunidades que una regulación adecuada ofrece para la transición hacia una economía más sostenible. Para ello, se ha lanzado la consulta pública previa sobre el proyecto de real decreto por el que se crea el Registro estatal de servicios ecosistémicos forestales y se regula su organización y funcionamiento, que ha contado con amplia participación y que permitirá abordar desde el punto de vista normativo las necesidades de regulación de estos servicios.
Además, y con el objetivo de reforzar el diálogo y la generación de alianzas entre los actores públicos y privados relacionados con los servicios ecosistémicos forestales, el MITECO impulsa la celebración de jornadas técnicas y foros de encuentro para estos fines, y aprovechando los canales establecidos a través de los órganos de participación establecidos por la legislación básica de montes (Consejo Forestal Nacional) y de patrimonio natural y de la biodiversidad (Consejo Estatal del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad).