Plan Nacional de Regadíos

  • Introducción

    El Plan Nacional de Regadíos aprobado por RD 329/2002 de 5 de abril, constituye el instrumento básico para la modernización, ordenación y fomento de los regadíos españoles en la primera década del presente siglo. El Plan busca principalmente la consolidación de un sistema agroalimentario diversificado y competitivo en el marco de la política agraria comunitaria, la mejora de la renta agraria, la vertebración del territorio mediante fijación de población en el medio rural, la modernización de las infraestructuras de regadío, la incorporación de la investigación y de las nuevas tecnologías y el desarrollo de la utilización de recursos hídricos alternativos.

    Para ello se establecen los siguientes programas de actuación:

    • Mejora y consolidación de los regadíos existentes
    • Ejecución de nuevas transformaciones en aquellas zonas regables que estaban ya ejecutándose o programadas antes del comienzo del P.N.R.
    • En regadíos sociales, en áreas deprimidas donde la transformación en regadío de pequeñas zonas es la única medida que puede evitar su despoblamiento.
    • Transformaciones en regadíos privados.

    De esta manera el PNR introduce por primera vez la planificación de la mejora y consolidación de los regadíos existentes, que se erige como programa prioritario, tanto por la superficie afectada como por la inversión acometida.

    Solo en el caso de zonas que actualmente están en ejecución se contempla continuar moderadamente los planes de transformación de terrenos de secano a regadío, siempre con criterios selectivos de rentabilidad, optimización de las inversiones ya realizadas y sostenibilidad productiva, social y ambiental, a similitud de lo establecido en el programa de regadíos en ejecución del PNR. Por tanto, se fomentan transformaciones únicamente en regadíos en ejecución, es decir en aquellas zonas regables independientemente de que su promotor sea la Administración Central o la Autonómica, en las que ya se han ejecutado inversiones públicas de cierta importancia en obras, y de nuevas superficies en regadío que comprenden las zonas a transformar por razones de interés social – al mantener o elevar las rentas de determinados sectores rurales de manera que se asegure la permanencia de sus poblaciones en su entorno tradicional y por iniciativa privada.

    Por otra parte, como complemento a las actuaciones que se llevan a cabo para modernizar  regadíos o ejecutar nuevas transformaciones, el PNR incluye un programa de apoyo que abarca los siguientes temas:

    • Seguimiento de los aspectos económicos, estructurales y medioambientales de la planificación.
    • Profundización en el conocimiento de la eficiencia de los sistemas de riego y drenaje, mediante la realización de estudios de evaluación.
    • Normalización del material de riego.
    • Formación de técnicos y regantes en el uso racional del agua y de los nuevos sistemas de aplicación.
  • Justificación del Plan

    La planificación general de los regadíos es necesaria ante profundos cambios institucionales, sociales y económicos producidos como son los traspasos de funciones desde la Administración General del Estado a las Comunidades Autónomas, la incorporación de España a la UE, participando plenamente de sus reglamentos y directivas, la necesidad de encuadrar el desarrollo de los regadíos en la PAC y en la planificación hidrológica de 1998, la modificación en 1999 de la Ley 29/1985 de que plantea nuevos retos para los usos agrarios del agua, entre los que los medioambientales calan con fuerza en las demandas sociales, y por último, la creciente tendencia a la globalización y la progresiva apertura de los mercados agrarios.

    Por otra parte, la caracterización del regadío español previa al plan pone de manifiesto la existencia de aproximadamente un tercio de regadíos históricos anteriores a 1900 (1.077.000 ha), cuyas redes de riego están constituidas en gran parte por cauces de tierra y tienen elevadas pérdidas de agua. En otros casos, las conducciones son de hormigón pero presentan graves problemas de conservación y mantenimiento. A su vez, estos regadíos fueron proyectados para utilizar el sistema de riego tradicional por gravedad. La pérdida de eficiencia de las conducciones con el transcurso del tiempo y la modificación de alternativas de cultivo motivó que un tercio de la superficie regada tuviera un suministro bruto de agua inferior al 75% de sus necesidades. Todo ello justificó la puesta en marcha de un programa de consolidación y mejora de los regadíos españoles.

    Por tanto, el Plan Nacional de Regadíos nace inspirado por la creciente necesidad de racionalizar el uso del agua en todas las zonas regables españolas, armonizando los objetivos de la política del agua con la mejora en las condiciones de vida de los regantes, el desarrollo rural y el aumento de su competitividad en los mercados agrarios.

  • Objetivos principales

    Los efectos esperados mediante la ejecución del PNR son los siguientes:

    Ahorro de agua del regadío español

    • Racionalización del consumo de agua para riego mediante el uso de tecnologías más adecuadas.

    Mejora ambiental de las zonas de regadío

    • Evitando las filtraciones y escorrentías que produce el riego y que pueden ser fuentes de contaminación de las aguas subterráneas y de los cauces superficiales.
    • Evitando la sobreexplotación de los acuíferos y procediendo a su recarga forzada, cuando las circunstancias así lo aconsejen.
    • Manteniendo la fertilidad de los suelos de regadío y evitar su degradación.
    • Mantener y, en su caso, recuperando acuíferos y humedales.
    • Actuando contra la desertificación de ciertas zonas del país.
    • Preservando la biodiversidad de la flora y la fauna y del paisaje propios de los ecosistemas del regadío.
    • Cumpliendo con la normativa de protección medioambiental prevista en la legislación española y de la Unión europea.

    Mejoras sociales

    • Mejora del nivel de vida de algunas zonas rurales deprimidas mediante la transformación de ciertas pequeñas áreas que permiten su puesta en regadío.
    • Fijación de la población rural por el efecto sobre la creación de empleo directo e inducido del regadío.
    • Formación y capacitación de los agricultores en técnicas de riego, para un mejor aprovechamiento del agua y de las nuevas tecnologías del regadío
    • Mejora ergonómica del trabajo en el regadío, introduciendo ahorro de trabajo y mejora de su calidad en la aplicación del riego mediante la automatización y la telegestión.
    • Contribución al equilibrio territorial mediante un uso adecuado de las infraestructuras.

    Mejora de la productividad agraria

    • Consolidación del sistema agroalimentario español.
    • Diversificación de la producción agrícola.
    • Aumento de la productividad agrícola.

    Coordinación entre distintas Administraciones y Departamentos

    • Coordinación de las distintas Administraciones ( General del Estado y Autonómica ) en la aplicación del P.N.R.
    • Coordinación de las políticas agrarias, hidráulicas y medioambientales.
  • Organismos implicados

    La ejecución de las actuaciones es compartida y coordinada entre las distintas Administraciones públicas con competencia en materia de regadíos. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y las Comunidades Autónomas acuerdan objetivos territoriales y convienen actuaciones. Además las nuevas orientaciones de la planificación refuerzan la corresponsabilidad de los regantes en la modernización de sus regadíos.

    La financiación de las actuaciones correspondientes a la Administración General del Estado para la ejecución del PNR se lleva a cabo, bien directamente a través de sus medios propios o por medio de las Sociedades Estatales de Infraestructuras Agrarias (SEIASAS) en el caso de la modernización de regadíos.

    Todos estos esfuerzos realizados desde la Administración, se complementan con el interés mostrado por los propios regantes en mantener la competitividad de las explotaciones de regadío alcanzando la máxima eficiencia hídrica.

    Finalmente, muchas de las actividades incluidas en el Programa de Apoyo del PNR se desarrollan en el Centro Nacional de Tecnología de Riegos (CENTER).

  • Inversión

    Las inversiones previstas en el RD 329/2002 para la consecución de los objetivos establecidos en el PNR son las siguientes:

    a.     Inversión total: 5.024.575.385 euros.

    b.     Inversión privada: 2.007.260.227 euros.

    c.     Inversión pública (MAPA): 1.430.396.788 euros.

    d.     Inversión pública (CC.AA): 1.586.918.370 euros.