Antecedentes

La Estrategia Nacional de Restauración de Ríos surge en 2005 impulsada por el antiguo Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino en el contexto de la Directiva Marco del Agua, constituyendo la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos 2022-2030 la revisión y actualización de sus principios, líneas y objetivos. El objetivo principal de la ENRR de 2005 fue dar cumplimiento y ayudar en la consecución del buen estado ecológico de los sistemas fluviales y mejorar su funcionamiento como ecosistemas.

Gracias a la Estrategia de 2005 el número de actuaciones y proyectos de restauración fluvial en los ríos españoles se ha incrementado considerablemente en los últimos años, alcanzando cotas en número y tipo que nos permiten situarnos en el ámbito de los países de nuestro entorno en materia de conservación y mejora de los ecosistemas fluviales, tanto en las cuencas intercomunitarias como en las cuencas intracomunitarias, incluyendo actuaciones realizadas tanto por las administraciones hidráulicas como por las administraciones con competencia en gestión ambiental, destacando igualmente determinadas administraciones de carácter local muy implicadas en la gestión del medio fluvial.

Sin duda, la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos de 2005 ha sido una pieza fundamental en la configuración de un marco de desarrollo innovador para el diagnóstico científico-técnico de la problemática de nuestros ríos y su valoración metodológica; promoviendo e impulsando actuaciones de conservación y mejora de la calidad de las aguas. En este sentido, el MITECO junto a los distintos Organismos encargados de la gestión del agua en el territorio nacional o autonómico, han sido los encargados de financiar y ejecutar gran parte de estas acciones en los tramos de río más degradados o en aquellos en donde por sus especiales características de conservación se ha considerado necesario actuar.

Complementariamente, para facilitar los procesos de restauración fluvial, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha desarrollado en los últimos años diversas instrucciones técnicas, guías y protocolos de medida y toma de muestras, destinadas a la mejora en la gestión de los ecosistemas fluviales y de la evaluación del estado de las masas de agua.