5.3.1 Situación en las CCAA.

    En la primera publicación específicamente dedicada a la Alondra ricotí en Aragón, a su vez la primera en España junto a la de Suárez et al. (1982), Aragües y Herranz (1983) trazan la historia del redescubrimiento de la especie, que resulta muy ilustrativa de lo ocurrido en todo el territorio peninsular. Hasta la fecha de publicación de este artículo, sólo existían tres citas en Aragón: una de 1918, correspondiendo a un ave capturada en Cariñena (Zaragoza) (Navas, en De Juana, 1980), otra de 1967, en Bellver de Cinca (Huesca), donde se obtuvo el primer dato de reproducción en España (Farré y Raventós, 1976) y una tercera, en 1974, mencionada por Aragües y Herranz (1983), aunque sin especificar el lugar. Sin embargo, estos autores indican que, sorprendentemente, era bien conocida por los pajareros de la provincia de Zaragoza, que la capturaban con frecuencia, tanto que llegaba a suponer entre el 4 y el 6% de las aves capturadas con cepos.

    A partir de la década de 1980 Aragües y Herranz (1983) la observan en diferentes puntos de las tres provincias aragonesas y De Juana (1983) la cita en la laguna de Gallocanta. Hernández y Pelayo (1987) la localizan en las siete zonas esteparias que prospectan, todas salvo las Saladas de Alcañiz (Teruel), en la provincia de Zaragoza. Las densidades que obtienen mediante transectos quedan dentro del rango 0,76-5,81 individuos/10 ha, correspondiendo las más elevadas a La Lomaza de Belchite, donde estiman una población de 300 individuos.

    En el censo de 1988 (Garza y Suárez, 1988), se localiza a la especie en 20 zonas, que suponen unas 15.200 ha de superficie. La población se estima en 3.695 individuos, repartidos principalmente por Zaragoza (2.045 individuos) y Teruel (1.530 individuos), siendo muy inferior el contingente de aves de Huesca (120 individuos). Ocupa dos tipos de medios: las estepas de la Depresión del Ebro, localizadas principalmente en la provincia de Zaragoza y los páramos del Sistema Ibérico, mayoritariamente en la provincia de Teruel.

    Antes de llevarse a cabo el inventario de 1988 apenas existían citas de la Alondra ricotí en Castilla-La Mancha. Prácticamente se reducen a las observaciones de F. Bernis en la paramera de Cogolludo-Atienza (Guadalajara), probablemente en la década de 1940 y en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), quizás en la década de 1960. Transcurrido un lapso de tiempo considerable, se detectó su presencia en Embid (Guadalajara) en 1978 (Suárez et al., 1982), Almedina (Ciudad Real) en 1983-1986 (C. Llandres, com.per.) y Lillo (Toledo) en 1987 y 1988 (Grijalbo et al., 1988).

    El inventario de 1988 (Garza y Suárez, 1988) confirmó la presencia de la Alondra ricotí en las cinco provincias castellano-manchegas. La población se estimó en 1.480 individuos distribuidos en 10 zonas que suman unas 6.550 ha de extensión (Tabla 1). La mayoría de los efectivos se localizaron en los páramos del sistema ibérico del norte de Guadalajara (910 individuos) y del nordeste de Cuenca (484 individuos). El resto correspondía a pequeñas poblaciones aisladas que ocupaban saladares, como el de Cordovilla en Albacete (20 individuos), que F. Bernis ya había detectado en años anteriores (F. Bernis, com. per.) o el de Lillo en Toledo (6 individuos) y tomillares del Campo de Montiel en Ciudad Real.

    En una posterior revisión de la situación de las aves esteparias en Castilla-La Mancha (Martínez, 1999), se mantuvo el tamaño poblacional de 1.500 individuos y se identifican 4 zonas con presencia de la especie: los páramos de Embid-Tartanedo, que, con 1.000 aves es la más importante y Villaverde del Ducado (60 aves) en Guadalajara y Carboneras de Guadazaón (300 aves) y Valeria-Chumillas (100 aves) en Cuenca.

    Más recientemente, la realización de estudios específicos sobre el status de la alondra de Dupont en tres provincias ha permitido localizar poblaciones hasta ahora desconocidas y realizar nuevas estimas del número de efectivos, basadas en las densidades obtenidas mediante transectos (Anexo II). En Cuenca se estima una población de 715-750 individuos distribuidos en cuatro zonas que suman 1.655 ha; los núcleos poblacionales principales se encuentran en Moya y Carboneras de Guadazaón, que cuentan con 350 y 250 individuos, respectivamente (ETI, 2000). En Guadalajara, una prospección exhaustiva del territorio ha resultado en la localización de 24 zonas con presencia de la especie, que suponen unas 6.960 ha (Bengoa et al., 2003). Una primera estima basada en censos realizados en 17 de estas zonas (5.738 ha) durante 2003 sitúa la población en 3.038 individuos, habiéndose obtenido densidades dispares, que oscilan entre 2 y 11 individuos/10 ha (Anexo II). El mayor número de efectivos se concentra en las parameras de Molina de Aragón (Hinojosa, Tartanedo, Torrubia, Tortuela y Embid), donde se calcula la existencia de unas 1.874 aves. Con poblaciones por encima del centenar de individuos se citan las de la Anguita (250 individuos), Sierra del Bulejo (242 individuos), Esplegares (123 individuos), Tortonda-Sur (111 individuos) y Fuensaviñan (105 individuos). Por último, en Toledo se ha confirmado la escasa representación de la especie (Velasco et al., 2001); únicamente se la ha encontrado en 5 localidades (realmente una de ellas se encuentra en Ciudad Real en el límite con Toledo), todas ellas muy próximas entre si y que en conjunto suponen 662,4 ha. La población estimada es de tan sólo 14-19 parejas, en su mayor parte asociadas a pastizales salinos.

    A partir de toda esta información reciente y a falta de datos precisos referidos a Albacete, Ciudad Real y algunas zonas de Guadalajara, la población castellano-manchega podría estimarse en un mínimo de 3.781-3.826 individuos.

    También se han producido observaciones en Albacete, concretamente en Pozo Cañada (Campos et al., 2001) y Casas Ibáñez (Picazo y Miñano, 2003), aunque parece tratarse de aves en dispersión, sin que haya podido comprobarse la existencia de poblaciones reproductoras. En Ciudad Real existe un dato en el Parque Nacional de Cabañeros, correspondiente a un ave encontrada muerta (J. Jiménez, com. per.).

    La información antigua sobre la Alondra ricotí en Castilla y León se reduce a unas pocas observaciones. La más antigua corresponde a Castellarnau (1877), quien señala su presencia en los alrededores de San Ildefonso (Segovia). Transcurrido el tiempo, vuelve a ser citada en otras localidades segovianas, concretamente en Torrecaballeros (Bernis, 1971), donde probablemente se observó en la década de 1960) y en los páramos del río Duratón (en Villaseca, Aguilar, 1983), ya en 1976). En la provincia de Soria se observa en 1977 en Arancón y Fuentetecha (De Juana, 1980; año 1977) y en Burgos hemos recogido informaciones que señalan su presencia en Cítores del Páramo (Burgos) durante la década de 1960 (M.H. Enrrile, com. per.). Ya en la década de 1980, comienza a vislumbrarse una más amplia distribución. Así, Suárez et al. (1982) y Tellería et al. (1988) la observan durante la primavera en Villalta (Burgos), Layna (Soria) y Sepúlveda (Segovia), aunque en densidades muy bajas (0,25, 0,24 y 0,33 individuos/10 ha, respectivamente); en invierno sólo la detectan en Layna. En Segovia nuevas citas confirman la presencia de la especie en los páramos del río Duratón, concretamente en las localidades de Villaseca y Sepúlveda (De Juana y De Juana, 1983; Gómez Pajuelo et al., 1983) y se detecta por primera vez en Montejo de la Vega (De Juana, 1985).

    El censo de 1988 vino a confirmar este extremo, poniendo de manifiesto la importancia de la población de Castilla y León en el contexto peninsular (Tabla 1). Las estimas que se realizaron indicaban una población de 6.250 individuos (Garza y Suárez, 1990), lo que representaba casi la mitad de los efectivos de la especie en España. Aunque se localizaron 9 zonas principales con presencia de la especie, que suman 22.850 ha de extensión, gran parte de la población está acantonada en los páramos del Sistema Ibérico de la franja sur de la provincia de Soria, donde se estimaron 5.890 individuos. Las mejores poblaciones se localizaron en los Altos de Barahona y Layna, donde se obtuvieron densidades de 3,54 y 2,59 individuos/10 ha. El resto de los efectivos se encontraban en tres áreas principales, dos de ellas en Segovia (páramos del río Duratón y Montejo de la Vega) y la otra en Burgos y Palencia (Paramos de Masa y La Lora).

    La mayor atención que se ha prestado a la especie durante los últimos años ha supuesto la aparición de nuevas citas. Por otra parte, la situación en las zonas ya conocidas se ha precisado con nuevos datos de los Atlas de distribución de aves y de diferentes estudios sobre aves esteparias. Todo este cúmulo de nuevas informaciones perfila un área de distribución más amplia que la definida en el censo de 1988, ampliándola hacia el oeste de Castilla y León. No obstante, las nuevas poblaciones localizadas parecen contar con un reducido número de individuos y se encuentran acantonadas en zonas de reducida extensión y muy dispersas, con lo cual se mantiene la importancia de los páramos sorianos identificada en el censo de Garza y Suárez (1988).

    ­ Zamora

    En la provincia de Zamora se ha observado a la especie en tres localidades cercanas a los Arribes del Duero: Almaraz de Duero (Arratibel y González, 1996), Villardegua de la Ribera (Ramos e Iglesias, 1998) y Vegalatrabe (De la Puente, 1999) y en otra más alejada, Rihonor de Castilla (Sanz, 1994), ya en el extremo occidental de la Sierra de la Culebra.

    ­ Valladolid

    En Valladolid se han producido observaciones en tres zonas próximas entre si: Fuente la Mora (Aguado, 1996), San Andrés de Valvení (Decimavilla, 1998) y San Martín de Valvení (Decimavilla, 1999), localidades que se encuentran próximas a Valoria la Buena, donde se había observado la especie a principios de la década de 1980 (C. Urdiales, com. per.) y a la población palentina de Cevico de la Torre.

    ­ Salamanca

    En el Atlas de aves la Alondra ricotí aparece como especie de presencia no confirmada (Peris y Carnero, 1988), aunque se ha observado en El Pedroso de la Armuña (Peris y Carnero, op. cit.) y Cantalapiedra (Pescador, 1999).

    ­ Burgos

    En el Atlas provincial (Román, 1996) se dan por extinguidas las poblaciones del Páramo de Masa y La Lora, quedando la especie restringida a dos zonas situadas al sur de la provincia, previamente no conocidas, el páramo de Corcos y Casanova; la población estimada en cada una de ellas es de 100-120 y 10-15 individuos, respectivamente.

    ­ Palencia

    El Atlas provincial (Jubete, 1997) también refleja poblaciones extinguidas, concretamente la Páramo de los Franceses (Revilla de Pomar), que había sido detectada en el censo de 1988 (Garza y Suárez, 1988). No se localizan nuevas poblaciones, aparte de la ya conocida de Cevico de la Torre (Garza y Suárez, 1992), donde se estiman 10-20 parejas.

    ­ Segovia

    En la provincia de Segovia se han llevado a cabo estudios específicos de la situación de la especie en el Parque Natural las Hoces del río Duratón (Arroyo et al, 1992; Arroyo y Garza, 1995). La población se haya distribuida por los páramos existentes en las zonas llanas que flanquean el cañón fluvial, sólo parcialmente incluidos en el Parque Natural. Las mejores y más extensas zonas se encuentran en la margen derecha del río, en el entorno de los pueblos de Villaseca y Castrillo de Sepúlveda; en la margen izquierda, sin embargo, la alondra de Dupont es mucho más escasa y localizada. El área de distribución local es de unas 663 ha.

    Dentro del Parque Natural, la densidad durante el periodo reproductor, calculada a partir de estaciones de censo, se sitúa entre 8,18 y 12,12 aves/10, valores que corresponden, respectivamente, a 1992 y 1995. La densidad registra importantes diferencias según tipos de formaciones vegetales, de manera que los valores más altos se alcanzan en los páramos de salvia (23,4 aves/10 ha) y los tomillares de Thymus mastichina (21,8 aves/10 ha,), mientras que los valores más bajos corresponden a los tomillares de Thymus zygis (5,79 aves/10 ha) y los aulagares (3,18 aves/10 ha).

    La población del Parque se estimó en unos 950 individuos. El tipo de formación más importante para la alondra de Dupont son los salviares, ya que en ellos se encuentra el 65% de la población. El resto se encuentra repartida prácticamente a partes iguales entre los tomillares de Thymus zygis (17%) y los de Thymus mastichina (15%), a pesar de que estos últimos cuentan con una extensión mucho más recudida; la población existente en los escasos aulagares es casi testimonial (0,8%).

    El principal problema de conservación es la pérdida de hábitat que ocasionan las roturaciones de los páramos para su puesta en cultivo. Entre 1992 y 1995 la roturación de tierras para su puesta en cultivo provocó la destrucción de unas 62 has de terrenos donde en 1.992 estaba presente la especie, lo que equivale a una pérdida de aproximadamente el 10% de los efectivos poblacionales. Este proceso de ampliación de la superficie cultivada supone una inversión de lo ocurrido durante las últimas décadas. Según las series de fotografías aéreas disponibles, en la década de 1950 el área de distribución de la alondra de Dupont debió ser mucho más restringida que en la actualidad, ya que una parte considerable estaba cultivada. Tras el abandono de los cultivos, con la subsiguiente regeneración del matorral, la especie debió colonizar estos nuevos hábitats, de tal manera que durante los años 80 el área de distribución de la alondra de Dupont en las Hoces del Duratón alcanzara su máxima extensión.

    ­ Soria

    Durante los últimos años se conocen nuevos datos sobre la población de Alondra ricotí de los Altos de Barahona, que según el censo de 1988 resultó ser la más importante de España (Garza y Suárez, 1988). Las estimaciones que se realizaron entonces calculaban unos 4.600 individuos, distribuidos por diferentes parches de hábitat adecuado, que, en conjunto totalizaban unas 13.000 ha. La densidad media obtenida mediante transectos fue de 3,54 individuos/10 ha. Posteriormente, los mismos autores efectuaron una estima algo inferior de la población, cifrándola en unos 4.400 individuos (Garza y Suárez, 1992)

    Estudios más recientes, realizados siguiendo la misma metodología, han rebajado estas primeras estimas (Hernández, 1999, 2000). En lo que se refiere a la densidad, el valor medio obtenido es de 2,97 individuos/10 ha, mientras que la superficie de hábitat adecuado se sitúa en 11.000 ha, calculándose una población para el conjunto de la zona de 4.000 individuos. Las diferencias en la estima poblacional respecto al censo de 1988 se explican por una mayor precisión en el cálculo de la superficie de hábitat adecuado para la especie, aunque no se descarta que haya habido un pequeño descenso poblacional en el intervalo de tiempo transcurrido entre ambos estudios.

    Como es de esperar en función de sus requerimientos de hábitat, la distribución de la Alondra ricotí en los Altos de Barahona resulta muy discontinua, encontrándose la población fragmentada en diferentes núcleos o subpoblaciones. Significativamente, se distribuye siguiendo un patrón similar al observado para el conjunto de la población española, ya que la mayor parte de los individuos se hayan concentrados en unas pocas zonas. Dentro de los límites de la ZEPA que se ha declarado en esta comarca se han identificado un total de 9 zonas de estas características (Hernández, 1999; Tabla 2).

    TABLA 2. Principales localidades para la alondra de Dupont en la ZEPA de los Altos de Barahona (según Hernández, 1999)
    Localidad Superficie (ha) Densidad(Nº de individuos/10 ha) Población (Nº de individuos)
    Retortillo-La Lastra 1.200 7,8 1.000
    Rello 1.500 5,25 700
    Barcones-Barconcitos 1.500 3,46 600
    Retortillo-Límite con Guadalajara 1.600 3,53 600
    Barcones-La Riba 1.350 1,36 350
    Alcubilla de las Peñas 1.400 - 300
    Barahona-Pinilla 800 1 150
    Barahona 600 0,75 70
    Alpanseque 600 0,24 40
    Localidad Superficie (ha) Densidad(Nº de individuos/10 ha) Población (Nº de individuos)
    TABLA 2. Principales localidades para la alondra de Dupont en la ZEPA de los Altos de Barahona (según Hernández, 2000)
    Localidad Superficie (ha) Densidad(Nº de individuos/10 ha) Población (Nº de individuos)
    Retortillo-La Lastra 1.200 6,44 1.000
    Rello 1.500 5,82 700
    Barcones-Barconcitos 1.500 - 600
    Retortillo-Límite con Guadalajara 1.600 4,22 600
    Barcones-La Riba 1.350 - 350
    Alcubilla de las Peñas 1.400 - 300
    Barahona-Pinilla 800 - 150
    Barahona 600 - 70
    Alpanseque 600 - 40
    Localidad Superficie (ha) Densidad(Nº de individuos/10 ha) Población (Nº de individuos)

    La situación en la zona de Retortillo-La Lastra ha sido objeto de un estudio utilizando el método de la parcela (Garza, 2003; Garza et al., 2003). El área de distribución local de la especie equivale al 31,7% de la superficie total de la zona de estudio; el resto corresponde a cultivos y laderas. Las observaciones se localizaban en zonas de 0 a 13,38 % de pendiente, con un valor medio de 5,44%; las pendientes superiores al 10% sólo representan el 3% de las observaciones, que se concentran principalmente en el intervalo comprendido entre 4 y 8% de pendiente (67% de las observaciones). En cuanto al tamaño de la población, se identificaron entre 31 y 36 territorios, con lo cual la densidad en el área de distribución local estaría entre 0,78 y 0,90 territorios/10 ha, valores muy inferiores a los obtenidos previamente. A este respecto, la zona estudiada representa aproximadamente la mitad de la superficie de la zona "Retortillo-La Lastra" identificada por Hernández (1999), donde, en conjunto, se había estimado una población de 1.000 individuos.

    Aunque existen citas antiguas que señalan la presencia de Alondra ricotí en diferentes localidades de las provincias de Barcelona y Tarragona (Cordero, en Muntaner et al., 1984; Maluquer, en Muntaner et al., 1984; Mestre, en Muntaner et al., 1984; Segarra, en Gutiérrez et al., 1995), lo cierto es que en Cataluña sólo existe una pequeña población en el aeródromo de Alfés (Lleida), que parece estar extinta. Esta población fue descubierta en 1983 (Muntaner et al., 1993), estimándose entonces más de una decena de parejas. En la década de 1990 las estimas realizadas indicaban un número de efectivos en torno a 30-53 parejas (Aymí et al., 1994; Estrada et al., 1996 y 1997); en estos años se produjo una pérdida de hábitat como consecuencia de la roturación de parte del tomillar y por la apertura de nuevos caminos (García, 1994). En el año 2001 los datos indicaban que el hábitat adecuado para la especie se reduce a 107 ha, donde se estimó una población de 15-20 parejas (Área de Biodiversitat, 2001). Según los últimos datos tomados en el año 2005 la población parece haberse extinguido al no localizarse individuos.

     

    La distribución de la Alondra ricotí en la Comunidad Valenciana está restringida al Rincón de Ademuz. En el resto de la región sólo existen dos citas, ambas en la provincia de Alicante, una antigua e imprecisa, atribuida a F. Bernis por De Juana (1980) y otra más reciente, referida a un individuo observado en Villena en 1999 (Cabo et al., 2003).

    La población del Rincón de Ademuz fue descubierta durante la realización del inventario de 1988 (Garza y Suárez, 1988). Se estimó en unos 20 individuos, repartidos por una pequeña zona de unas 100 ha situada en el límite con la provincia de Cuenca. En el Atlas de aves nidificantes (Urios et al., 1991) se indica la observación de cuatro individuos y se señala su presencia en otras tantas cuadrículas UTM 10x10 km, a caballo entre el Rincón de Ademuz y la provincia de Teruel.

    La situación de la especie ha sido revisada recientemente por Campos (2003), quien, a partir de censos realizados mediante transectos, estima una población de 80 a 101 machos distribuidos en tres zonas: La Ferriza, Hontanar y Loma Molinera. La más importante para la alondra de Dupont es La Ferriza, de 1.447 ha pertenecientes a los T.M. de Ademuz, Casas Altas, Casas Bajas y Vallanca; que cuenta con una población de 50 machos, con una densidad media de 4,93 machos/10 ha. Le sigue en importancia Hontanar (405 ha, T.M. Castielfabib), donde se estiman entre 27 y 43 machos, con una densidad media de 18,54 machos/10 ha. En Loma Molinera (428 ha, T.M. Vallanca) se calculan entre 5 y 8 machos. En otra zona próxima a las anteriores, conocida como El Losar (570 ha, T.M. Castielfabib y Vallanca), existen citas previas que no se confirmaron en este estudio.

    La información disponible sobre la Alondra ricotí en La Rioja se reduce a una única observación en Alcanadre en mayo de 1986 (Domingo y Nalda, 1987).

    La Alondra ricotí no nidifica en Madrid (Martí et al., 1994). La única información existente sobre la especie es una observación de un ave cantando en unos tomillares junto a Lozoyuela en la primavera de 1977 (J.L. Tellería, com. per.). En el censo de 1988 (Garza y Suárez, 1988) se estima la existencia en esta zona de unas 200 ha de hábitat adecuado para la especie, aunque no se confirma su presencia.

     

    La presencia de la Alondra ricotí en Murcia no fue detectada durante el inventario realizado en 1988, ni existen registros antiguos que señalen su existencia en la región. En 1993 se localizó una población en Aledo, al pie de Sierra Espuña, en el paraje conocido como "Llano de Las Cabras" (Sánchez, 1993), donde se estimaron unos 118-130 individuos (Viada, 1998). Estudios posteriores realizados en el año 2000 elevan el cálculo de efectivos hasta 354 territorios (en 650 ha) en esta zona y añaden otra más, la de Bancal Viejo (30 ha), en Lorca, que contaba con 8 territorios. Sin embargo, datos más recientes muestran que la especie se encuentra en una situación bastante peor de los que se pensaba. Según Tella et al. (en prensa) en 2002 y 2003 sólo existirían entre 3 y 5 territorios en el Llano de las Cabras y habría desaparecido en Bancal Viejo, aunque, por el contrario localizan una nueva población en el paraje de "Chiripa" (Cieza), donde estiman 8 territorios.

    Fuera de estas zonas, existen observaciones de un ave en Gea y Truyols (T.M. Murcia) (Brotons, 1989) y de tres individuos en Collado Bermejo (Totana) (Hernández, 2003).

     

    Las primeras noticias sobre la Alondra ricotí en Navarra se produjeron en 1987, cuando su presencia se detectó en el polígono de tiro de las Bárdenas Reales y en el aeródromo de Ablitas (Ceballos et al., 1988), estimándose para cada una de estas zonas 100 y 15 parejas, respectivamente. Poco después se localizó otra población en el paraje conocido como Peñadil, también en el T.M. de Ablitas, contabilizándose 17 machos (Pelayo, 1989).

    En el censo de 1988 (Garza y Suárez, 1988) se estiman 1.100 individuos para toda Navarra. La mayor parte se encontrarían en las Bardenas Reales, en cuyas 2.000 ha de matorral estepario se estiman 1.000 individuos. En Ablitas se calculó una población de 100 individuos en 200 ha.

    Los datos más recientes (Tella et al., en prensa) cifran la población navarra en 74-90 territorios, muy por debajo de las estimas realizadas en 1988 y también inferiores a los 245-560 territorios que se asumían para el periodo 1900-2000 (Tabla 3). La mayor parte de los efectivos se concentran en las Bardenas Reales (37-48 territorios) y en Ablitas-Peñadil (36-40 territorios), quedando reducida la población del aeródromo de Ablitas a tan sólo 1-2 territorios. El área de distribución no varía respecto a las informaciones anteriormente existentes, quedando restringida a un pequeño sector de La Ribera navarra. Una cuarta población ("Pulguer"), cercana a las de Ablitas y que contaba con 2 territorios en el periodo 1990-2000, se da por extinguida en 2004.

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