La Lucha contra la Desertificación

  • Política de lucha contra la desertificación en el marco internacional

    La lucha contra la desertificación ha cobrado relevancia en la nueva agenda ambiental y de desarrollo sostenible debido a su impacto global y su relación con el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. La desertificación es un desafío ambiental significativo que afecta a zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, y se ha convertido en una prioridad para las políticas internacionales.

    La desertificación y la sequía amenazan seriamente los medios de subsistencia de más de 1.200 millones de personas en todo el mundo, que dependen de las tierras para satisfacer la mayoría de sus necesidades, constituyendo un problema global de carácter económico, social y ambiental. Estos fenómenos menoscaban la productividad de las tierras y la salud y prosperidad de las poblaciones de la tercera parte de la superficie terrestre (más de 110 países). Aunque la desertificación afecta en mayor medida al continente africano, el problema no se circunscribe a ese continente, afectando también, entre otros, a los países del Mediterráneo.

    El interés de las Naciones Unidas por combatir la desertificación se remonta a 1977, año en que se celebró la Conferencia de Nairobi sobre Desertificación, primer hito institucional en el reconocimiento del problema a escala global. Posteriormente, la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro (1992) impulsó la necesidad de un instrumento internacional jurídicamente vinculante en esta materia, lo que cristalizó en la aprobación, el 17 de junio de 1994, de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación en los países afectados por sequía grave o desertificación, en particular en África (CNULD). Entró en vigor el 26 de diciembre de 1996, 90 días después de depositarse la 50.ª ratificación. España ratificó la CNULD ese mismo año, adquiriendo el rango de Tratado Internacional de obligado cumplimiento para nuestro país, y declarándose país Parte afectado.

    La CNULD tiene como objetivo (art. 2) “luchar contra la desertificación y mitigar los efectos de la sequía en los países afectados por sequía grave o desertificación”. Para ello, establece la necesidad de que todos los países signatarios que se declaren afectados, como España, elaboren y ejecuten un programa de acción nacional contra la desertificación.

    El texto de la Convención se aprobó con cuatro anexos específicos de aplicación regional, definidos en función de sus características socioeconómicas, geográficas y climáticas comunes, para África, Asia, América Latina y el Caribe y el Mediterráneo Norte, que contienen elementos relativos a la preparación de los programas de acción, a su enfoque y contenido exactos para las regiones y subregiones específicas. En el año 2001 se incorporó otro Anexo de aplicación regional para Europa Central y Oriental. España forma parte del anexo IV, del Mediterráneo Norte, junto a otros países europeos como Italia, Portugal, Hungría o Grecia.

    Órganos de la CNULD:

    La CNULD se articula a través de distintos órganos que garantizan su gobernanza, seguimiento y base científica:

    • Conferencia de las Partes (COP): órgano supremo de decisión formado por las Partes (197 países + la Unión Europea) que han ratificado la Convención. Se encarga de promover la aplicación efectiva de la CNULD y aprueba su programa y presupuesto. Se reúne cada 2 años.
    • Secretaría: se encarga de organizar las sesiones de la COP y los otros órganos subsidiarios, prestar apoyo administrativo, técnico y logístico, y fomentar la coordinación con las secretarías de otras Convenciones y Organismos internacionales.
    • Comité de ciencia y tecnología (CST): órgano subsidiario de la COP, que proporciona asesoramiento científico y técnico, identificando prioridades de investigación en desertificación, degradación de las tierras y sequía.
    • Comité de examen de la Aplicación de la Convención (CRIC): órgano subsidiario que apoya a la COP en la evaluación de la aplicación de la Convención mediante la revisión y análisis de los informes nacionales.

    De forma complementaria, la Interfaz Científico-Política (SPI, por sus siglas en inglés) actúa como mecanismo especializado que refuerza la base científica de la Convención y asegura que las decisiones políticas se apoyen en el mejor conocimiento disponible. Entre sus principales aportaciones destacan el liderazgo científico del informe “Global Land Outlook” y la cooperación con otros paneles e iniciativas internacionales, consolidándose como puente entre la ciencia y los responsables políticos. 

    Instrumentos y estrategias de la Unión Europea frente a la desertificación

    La Unión Europea (UE) ha mantenido un compromiso frente a la lucha contra desertificación desde la Conferencia de Naciones Unidas de Nairobi de 1977 y ratificó la CNULD el 9 de marzo de 1998. A lo largo de este tiempo, la UE ha ido incorporando la lucha contra la desertificación en sus políticas sectoriales, pero sin desarrollar una política concreta sobre esta materia.

    En 2019, la UE lanzó el Pacto Verde Europeo, con el objetivo de crear una Europa más limpia, más saludable y climáticamente neutra. Este pacto se implementa mediante una serie de iniciativas e instrumentos estratégicos, muchos de los cuales, tienen objetivos vinculados a la lucha contra la desertificación y la degradación de las tierras, entre ellos: la Estrategia de la UE sobre Biodiversidad de aquí a 2030, que incluye la restauración de los ecosistemas terrestres (restauración de ecosistemas degradados, protección de la fertilidad del suelo y reducción de la erosión, entre otros) y la Estrategia de la UE en favor de los bosques para 2030, que fomenta la restauración forestal y la gestión forestal sostenible. Además, la UE aprobó en 2021 la Estrategia de la UE para la protección del suelo, la cual aspira a lograr unos suelos europeos sanos para 2050. Entre sus objetivos se encuentran la lucha contra la desertificación, la rehabilitación de las tierras y suelos degradados, contribuir a la neutralidad climática y la reducción de la pérdida de nutrientes.

    La Política Agrícola Común (PAC) en el periodo 2023-2027 tiene por objeto contribuir notablemente a la consecución de los objetivos del Pacto Verde Europeo y a la lucha contra la desertificación, desarrollando nuevas políticas agrícolas donde se incrementa su contribución a la conservación del medio ambiente. Esta nueva PAC incluye entre sus objetivos específicos el desarrollo sostenible y la gestión eficiente de los recursos naturales, incluyendo agua, suelo y aire o la mitigación del cambio climático y sus efectos.

    Como complemento a estos instrumentos, en octubre de 2024 el Consejo de la UE adoptó unas Conclusiones específicas sobre Desertificación, Degradación de las Tierras y Sequía, que reafirman el compromiso europeo con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 15.3 —alcanzar la neutralidad en la degradación de las tierras en 2030— y reconocen a la CNULD como el pilar de la acción global frente a estos retos. Entre sus mensajes clave, el Consejo insta a la Comisión Europea a proponer un Plan de Acción integrado a escala de la UE contra la desertificación, la degradación de las tierras y la sequía, basado en una evaluación de impacto exhaustiva; respalda la aplicación prioritaria de la Ley de Restauración de la Naturaleza; urge a los Estados miembros afectados a elaborar Planes de Gestión de la Sequía coordinados con la Directiva Marco del Agua; y aboga por reforzar las sinergias entre las tres Convenciones de Río (CNULD, CMNUCC y CDB). 

    Marco normativo y planificación estratégica nacional contra la desertificación

    A nivel nacional y en línea con los compromisos obligatorios asumidos internacionalmente, España, como país afectado por la desertificación, se ha ido comprometiendo a lo largo de los años para hacer frente a este reto e implementar acciones que le permitan determinar cuáles son los factores que contribuyen a la desertificación y las medidas prácticas necesarias para luchar contra ella y mitigar los efectos de la sequía.

    En este contexto, y como consecuencia de los acuerdos alcanzados en la Conferencia de Nairobi sobre la Desertificación de 1977, se presentó el Proyecto de Lucha contra la Desertificación en el Mediterráneo (LUCDEME, 1981). Este proyecto dio lugar a estudios, evaluaciones o mapas temáticos sobre los procesos de desertificación en regiones mediterráneas (Almería, Granada y Murcia), convirtiéndose en las primeras herramientas de referencia para la planificación estratégica en la materia.

    Posteriormente, teniendo en cuenta el reto de la lucha contra la desertificación en todo el territorio nacional, se aprobó el Programa de Acción Nacional contra la Desertificación (PAND) en el año 2008, elaborado por la entonces Dirección General de Desarrollo Rural y Política Forestal del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, en colaboración con los restantes Ministerios implicados y las comunidades autónomas y con la participación activa de los colectivos representantes de la sociedad.

    El objetivo del PAND era contribuir al desarrollo sostenible de las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas del territorio nacional, y en particular, la prevención o la reducción de la degradación de las tierras, la rehabilitación de tierras parcialmente degradadas y la recuperación de tierras desertificadas.

    Programa de Acción Nacional contra la Desertificación (PAND, 2008)

    Si lo desea, puede descargar la versión electrónica del documento definitivo del Programa de Acción Nacional contra la Desertificación, aprobado por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, mediante la ORDEN ARM/2444/2008, de 12 de agosto.

    Descarga de cartografía digital (Banco de Datos de la Naturaleza)

    Documento completo PAND (6,7 MB)

    Resumen PAND (485 KB)

    Mapas PAND:

    Mapa de aridez (EEZA, CSIC, 1989-2000)

    Mapa de Estados Erosivos (1987-1994)

    Mapa de erosión laminar y en regueros (INES, 2001-2012)

    Mapa de intensidad de incendios forestales (1986-1995)

    Mapa de intensidad de incendios forestales (1996-2005)

    Mapa de sobreexplotación del agua subterránea (1994)

    Mapa de riesgo de desertificación por provincias. Erosión: Mapa de Estados Erosivos

    Mapa de riesgo de desertificación en provincias con datos del INES. Erosión: INES

    Mapa de riesgo de desertificación en áreas de la Red Natura 2000

     

    Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación

    En el año 2020, tras la Declaración de Emergencia Climática y Ambiental en el Consejo de Ministros y continuando con el compromiso de España en la lucha contra la desertificación, se acordó la elaboración de una Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación (ENLD) para actualizar el PAND de 2008 a la nueva agenda internacional de protección ambiental y desarrollo sostenible. La ENLD, aprobada en 2025 por la Orden TED/776/2025, de 8 de julio, se enmarca en el fortalecimiento de las sinergias con las políticas de desarrollo rural, de protección de la biodiversidad y reconocimiento de servicios ambientales, fomentando las oportunidades de la transición energética y las energías renovables para generar nuevos empleos verdes, así como con las actuaciones diseñadas en el marco de la estrategia contra la despoblación y el reto demográfico.

    El documento define objetivos y principios, elabora un diagnóstico de la situación en España (causas, impactos, principales escenarios de la desertificación y análisis DAFO) y propone acciones para prevenir y reducir la desertificación, restaurar las áreas degradadas, para mejorar la capacitación institucional y la gobernanza de la lucha contra la desertificación así como el conocimiento, la transferencia y la participación de la sociedad. Además, se establece que su implementación se desarrollará a través de dos planes trienales, como instrumentos básicos para la programación de las acciones a realizar.

    El objetivo general de la ENLD es contribuir a la conservación y mejora del capital natural asociado a las tierras de zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas de España y avanzar hacia la neutralidad en la degradación de la tierra mediante la prevención y mitigación de la desertificación y la restauración de las zonas degradadas.

    Esta estrategia ha sido elaborada por el MITECO, en colaboración con los demás ministerios, en particular con el MAPA, y con la participación de las comunidades autónomas, la comunidad científica, las organizaciones no gubernamentales y el resto de la sociedad a través de un procedimiento de participación pública.

    Primer Plan de Implementación de la Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación (PI-ENLD-1, 2025-2027)

    El Primer Plan de Implementación de la Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación (PI-ENLD-1, 2025-2027), adoptado por Orden Ministerial en 2025, es el primer instrumento de programación para el desarrollo de las acciones previstas en la ENLD durante el periodo 2025-2027. La coordinación de su ejecución corresponde a la Subdirección General de Política Forestal y Lucha contra la Desertificación (SGPFLD), de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del MITECO, con la participación y colaboración de otros departamentos ministeriales, comunidades autónomas y entidades locales.

    Entre las actuaciones más destacadas del plan se encuentran la creación del Comité de Lucha contra la Desertificación así como la atribución de funciones específicas de lucha contra la desertificación al Consejo Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad, la elaboración del Atlas de Desertificación en España, el desarrollo de un sistema de indicadores de seguimiento y evaluación, y la puesta en marcha de una red de investigación en desertificación (Red de Especialistas) que cuenta ya con más de 260 expertos y expertas de los principales centros/universidades de España. El plan también prevé la revisión del Plan Nacional de Actuaciones Prioritarias en materia de restauración hidrológico-forestal (PNAP), la elaboración de guías metodológicas de planificación territorial y la integración de la desertificación en programas de educación ambiental y campañas de sensibilización ciudadana.

    La ejecución del PI-ENLD-1 se financiará a través de recursos propios de la Administración General del Estado, con el apoyo de instrumentos europeos como los fondos FEDER, FEADER, el instrumento LIFE y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), entre otros. Al finalizar el periodo 2025-2027, se elaborará un informe de evaluación que servirá de base para la preparación del segundo plan de implementación, garantizando así la rendición de cuentas y la mejora continua en la lucha contra la desertificación.

    Figura 9: 1er Comité de Lucha contra la Desertificación. Fuente: Propia
    Figura 9: 1er Comité de Lucha contra la Desertificación. Fuente: Propia

    Sinergias con otras políticas

    El carácter transversal de la lucha contra la desertificación y la degradación de las tierras requiere la coordinación y cooperación con las políticas sectoriales que tienen incidencia en la gestión del territorio y con las políticas transversales relacionadas con el medio ambiente, el desarrollo rural y la transición energética. La ENLD subraya la importancia de integrar criterios científico-técnicos de lucha contra la desertificación en estas políticas, y la necesidad de un enfoque integral y multidisciplinario para abordar este desafío medioambiental.

    En la siguiente infografía se reflejan las diversas interrelaciones existentes entre las políticas sectoriales y transversales, las cuales convergen hacia un objetivo común: la lucha contra la desertificación. 

    Figura 9: 1er Comité de Lucha contra la Desertificación. Fuente: Propia
    Figura 10: Representación entre la lucha contra la desertificación y las sinergias con otras políticas. Fuente: Elaboración propia 

    A continuación, se presenta en la tabla siguiente una serie de ejemplos concretos de políticas, tanto sectoriales como transversales, que ilustran de manera clara las sinergias existentes.

    SINERGIAS CON OTRAS POLÍTICAS

    POLÍTICAS SECTORIALES

    Ámbito competencial / sectores

    POLÍTICAS TRANSVERSALES

    Ámbito competencial / sectores

    Agrario / Desarrollo rural:

    ·      Plan Estratégico de la PAC 2023-2027

    ·      Planificación nacional de regadíos

    ·      Grupos Operativos AEI-Agri (Asociación Europea para la Innovación en materia de productividad y sostenibilidad agrícolas)

    ·      Estrategia de Digitalización del Sector Agroalimentario y Forestal y del Medio Rural

    Clima:

    ·      Marco Estratégico de Energía y Clima para el periodo 2021-2030 en España:

    o     Ley de Cambio Climático y Transición Energética

    o     Estrategia a largo plazo para una economía española moderna, competitiva y climáticamente neutra en 2050 (ELP)

    o     Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030 (PNIEC)

    o     Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC-2) y los Planes de Impulso al Medio Ambiente para la Adaptación al Cambio Climático en España (PIMA Adapta)

    o     Estrategia de Transición Justa

    Forestal:

    ·      Estrategia Forestal Española y Plan Forestal Español

    ·      Plan Nacional de Actuaciones Prioritarias en materia de restauración hidrológicoforestal, control de la erosión y defensa contra la desertificación (PNAP)

    ·      Orientaciones Estratégicas de Gestión de Incendios Forestales en España

    Biodiversidad:

    ·      Plan Estratégico del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad (PEPNB)

    ·      Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas (ENIVCRE)

    ·      Programa LIFE

    ·      Plan Estratégico de Humedales 2022-2030

    ·      Red Española de Reservas de la Biosfera (Programa MaB)

    Agua:

    ·      Planes Hidrológicos de las Demarcaciones Hidrográficas

    ·      Planes de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI)

    ·      Planes Especiales de Actuación en Situaciones de Alerta y Eventual Sequía (PES)

    ·      Estrategia Nacional de Restauración de Ríos

    ·      Libro Verde de la Gobernanza del Agua

    Investigación:

    ·      Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2027 (EECTI)

    ·      Planes Estatales de Investigación Científica y Técnica y de Innovación que desarrollan la EECTI (PEICTI)

     

    Educación / Divulgación:

    ·      Plan de Acción de Educación Ambiental para la Sostenibilidad 2021-2025

     

    Economía y sociedad:

    ·      Estrategia Nacional para la Equidad Territorial y el Reto Demográfico 2030

    ·      Plan de Recuperación. 130 Medidas ante el Reto Demográfico Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia

    ·      Estrategia Española de Economía Circular. España Circular 2030 y Planes de Acción de Economía Circular (PAEC) que la desarrollan

    ·      Estrategia Española de Bioeconomía Horizonte 2030 (2015)

    ·      Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR)

    ·      Estrategia de Desarrollo Sostenible 2030

    Es importante destacar que existen conexiones significativas con el futuro Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza (PNR) que está elaborando España como parte de las obligaciones derivadas del Reglamento 2024/1991 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de junio de 2024, relativo a la restauración de la naturaleza. Este plan busca implementar medidas para la recuperación de ecosistemas degradados en España, mitigar el cambio climático y la adaptación a este, alcanzar la neutralidad en la degradación de las tierras, la mejora de la seguridad alimentaria y el cumplimiento de compromisos internacionales. 

    Actuaciones para la prevención, reducción de la desertificación y restauración de zonas degradadas en España

    La Neutralidad en la Degradación de las Tierras (NDT) es una de las metas de la Agenda 2030 de Naciones Unidas para el desarrollo sostenible, y se define como “una situación en que la cantidad y la calidad de los recursos de las tierras necesarios para sustentar las funciones y los servicios de los ecosistemas e incrementar la seguridad alimentaria, se mantienen estables o aumentan en los ecosistemas y las escalas temporales y espaciales de que se trate”. Su objetivo es el mantenimiento de la capacidad de las tierras para producir bienes y servicios a través de una pérdida neta cero de los recursos ligados a las tierras: suelos, vegetación, agua y biota.

    La conservación de las tierras en buen estado contribuye a conseguir la neutralidad climática y aumentar la resiliencia de los ecosistemas y la sociedad ante el cambio climático, así como a conservar los hábitats naturales de numerosas especies y preservar la biodiversidad. Según lo recogido en la ENLD, la jerarquía de respuesta de la NDT alienta una amplia adopción de medidas para evitar y reducir la degradación de las tierras, combinada con la acción localizada para revertir la degradación y alcanzar la NDT en cada tipo de terreno. Las actuaciones para combatir la degradación de las tierras se ordenan en:

    Figura 9: 1er Comité de Lucha contra la Desertificación. Fuente: Propia
    Figura 11: Soluciones preventivas para evitar la desertificación. Fuente: Elaboración propia 

    La prevención es clave cuando se trata de la desertificación, un proceso de degradación de las tierras que amenaza a más de un tercio del planeta. Una vez que las tierras se han degradado, revertir el daño es extremadamente difícil y costoso. Por eso, es mucho más efectivo tomar medidas proactivas para evitar que las tierras lleguen a ese punto. Invertir en la prevención de la degradación de las tierras no sólo protege los ecosistemas y los medios de subsistencia de millones de personas, sino que también ahorra recursos a largo plazo. En comparación, intentar mitigar o corregir los efectos de una degradación ya activa requiere enormes esfuerzos y recursos. Por tanto, la prevención debe ser la prioridad número uno en la lucha contra la desertificación.

    Teniendo en cuenta este principio, la ENLD constituye el instrumento de planificación estratégico que recoge las acciones a realizar para luchar contra la desertificación y que, siguiendo la programación y desarrollo incluidos en los Planes de Implementación que la desarrollan, el MITECO, en colaboración con otros Ministerios implicados y las CC. AA., irá poniendo en marcha a lo largo del periodo de implementación. Algunas de las acciones que se van a poner en marcha son: 

    Figura 9: 1er Comité de Lucha contra la Desertificación. Fuente: Propia
    Figura 12: Ejes estratégicos ENLD. Fuente: Elaboración propia