España ha remitido hoy a la Comisión Europea su proyecto de Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza, en cumplimiento de lo establecido en el Reglamento (UE) 2024/1991 sobre la restauración de la naturaleza.
El documento, coordinado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), constituye el instrumento mediante el que España concreta las medidas y actuaciones necesarias para avanzar en la restauración de los ecosistemas y contribuir al cumplimiento de los objetivos establecidos por la normativa europea, favoreciendo la mejora del bienestar ambiental y humano y el desarrollo de actividades socioeconómicas en ecosistemas que muestran síntomas de deterioro.
El Reglamento europeo de Restauración de la Naturaleza establece por primera vez objetivos jurídicamente vinculantes para los Estados miembros dirigidos a recuperar ecosistemas degradados y mejorar su estado de conservación. Para ello, fija objetivos específicos para distintos tipos de ecosistemas y establece la obligación de que cada Estado miembro elabore y presente un plan nacional que detalle las medidas que prevé adoptar para alcanzarlos.
La elaboración del proyecto de Plan Nacional ha requerido un amplio trabajo de coordinación entre las distintas administraciones con competencias en las materias afectadas por el Reglamento.
El MITECO ha trabajado junto a las comunidades y ciudades autónomas y el resto de las administraciones competentes, así como con un amplio número de entidades y ciudadanos para recopilar y analizar la información disponible, identificar las necesidades de restauración y definir las actuaciones que permitirán avanzar hacia los objetivos establecidos por el Reglamento.
Este trabajo ha permitido integrar, atendiendo al formato común establecido por la Comisión Europea, las distintas medidas previstas en materia de restauración de la naturaleza, teniendo en cuenta las características y necesidades específicas de los diferentes territorios y ecosistemas presentes en España.
AMPLIA PARTICIPACIÓN PÚBLICA
El proceso de elaboración ha contado también con un amplio proceso de participación pública, con el objetivo de recabar las aportaciones de ciudadanos, organizaciones, entidades científicas, sectores económicos y otros agentes interesados, incluyendo cuatro rondas de reuniones con las casi 500 entidades que han formado parte de dicho proceso.
Adicionalmente, entre el 21 de enero y el 31 de marzo de 2026 se desarrolló una consulta ciudadana, que recibió 26.543 aportaciones.
Las aportaciones recibidas han contribuido al proceso de elaboración del proyecto y han permitido incorporar diferentes perspectivas sobre las necesidades y prioridades de restauración de los ecosistemas en España.
RESTAURACIÓN DE LOS ECOSISTEMAS TERRESTRES Y MARINOS
El proyecto aborda el conjunto de ámbitos establecidos por el Reglamento europeo y contempla medidas destinadas a mejorar la condición de los hábitats y ecosistemas y a recuperar aquellos que presentan un estado degradado.
Entre las actuaciones previstas se encuentran las dirigidas a mejorar la condición de los Tipos de Hábitats de Interés Comunitario (THIC), uno de los principales ámbitos de aplicación del Reglamento.
En este ámbito, el trabajo desarrollado con las comunidades autónomas ha permitido recopilar propuestas de actuación sobre una superficie agregada de 9.475 km² de THIC, y la restauración del hábitat de cerca de 200 especies de interés comunitario.
En los ecosistemas marinos, el plan prevé actuaciones sobre una superficie de 288 km² antes de 2030 y de 12,3 km² susceptibles de restablecimiento del hábitat de fanerógamas marinas.
El proyecto contempla asimismo medidas relacionadas con la restauración de ecosistemas terrestres, de agua dulce, costeros y marinos, así como actuaciones destinadas a mejorar la conectividad ecológica y favorecer la recuperación de especies y poblaciones.
ECOSISTEMAS URBANOS, FLUVIALES, AGRARIOS Y POBLACIONES DE POLINIZADORES
El Plan incorpora también los objetivos europeos relacionados con los ecosistemas urbanos, con medidas destinadas a mantener y aumentar la superficie de espacios verdes y la cobertura arbórea en las ciudades. El Plan prevé medidas municipales sobre más de 200 km² antes de 2030 para evitar la pérdida neta de espacios verdes y cobertura arbórea, y actuaciones estratégicas sobre más de 10000 km² antes de 2050 para incrementar estos espacios.
Otro de los ámbitos prioritarios es la restauración de los ecosistemas de agua dulce, con actuaciones dirigidas a mejorar el estado de los ríos, favorecer la conectividad longitudinal y recuperar las funciones ecológicas de los sistemas fluviales.
En este contexto, el Plan contempla medidas orientadas a avanzar en la eliminación de barreras artificiales y en la recuperación de la conectividad de los cursos de agua, de acuerdo con los objetivos establecidos por el Reglamento. Para recuperar la conectividad de los ríos y llanuras aluviales, se plantea recuperar 65 km de ríos de flujo libre y más de 120 km² de llanuras aluviales antes de 2030.
Asimismo, se incluyen actuaciones para favorecer la recuperación de las poblaciones de polinizadores, mediante medidas destinadas a detener su declive y contribuir a su recuperación. En este ámbito se incluyen actuaciones sobre 576 km² antes de 2030 y un mínimo de 1079 km² antes de 2050.
En los ecosistemas agrarios, el Plan contempla medidas orientadas a mejorar su biodiversidad, promoviendo prácticas agrícolas sostenibles, la conservación de elementos del paisaje y el mantenimiento de sistemas agrarios de alto valor natural.
Se prevén medidas sobre 1982 km² hasta 2030 y en torno a 2363 km² a 2040 y 2050.
En los ecosistemas forestales, se prevén actuaciones dirigidas a mejorar su biodiversidad, su estructura y su naturalidad, reforzando su resiliencia frente al cambio climático y los incendios forestales. Se prevén actuaciones sobre 3241 km² antes de 2030 y estratégicamente sobre 3242 km² hasta 2050, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad, la regulación hídrica, el almacenamiento de carbono y la adaptación al cambio climático.
Asimismo, el Plan contribuirá al objetivo europeo de plantar tres mil millones de árboles adicionales, con una primera estimación de unos 3,5 millones de pies. El Plan incorpora además el principio de no deterioro significativo de los ecosistemas restaurados o en buen estado y contempla medidas para mejorar el conocimiento disponible y el seguimiento de las actuaciones de restauración.
UN MARCO COMÚN PARA LA RESTAURACIÓN DE LA NATURALEZA
El Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza permitirá disponer de un marco común para coordinar las actuaciones que desarrollen las distintas administraciones y realizar un seguimiento conjunto del grado de cumplimiento de los objetivos establecidos por el Reglamento.
La planificación permitirá, además, identificar las necesidades de financiación y priorizar las actuaciones de restauración atendiendo a criterios ambientales, territoriales y de eficacia.
La restauración de los ecosistemas constituye una herramienta fundamental para recuperar la biodiversidad y reforzar la capacidad de los territorios para hacer frente a los efectos del cambio climático, contribuyendo al mismo tiempo a mejorar servicios ecosistémicos esenciales como la regulación del agua, la protección frente a fenómenos extremos, la fertilidad de los suelos o la polinización.
PRÓXIMOS PASOS
Con la remisión del proyecto a la Comisión Europea se inicia la siguiente fase del procedimiento previsto en el Reglamento (UE) 2024/1991.
La Comisión Europea analizará el proyecto presentado por España y podrá formular observaciones sobre su contenido. Este proceso permitirá avanzar posteriormente hacia la aprobación de la versión final del Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza, que deberá constituir el marco de referencia para la aplicación en España de las obligaciones y objetivos establecidos por la normativa europea, y que deberá ser remitido a la Comisión Europea antes del 1 de septiembre de 2027.
La presentación del proyecto supone así un nuevo paso en el compromiso de España con la recuperación de los ecosistemas y la conservación de la biodiversidad, y permitirá avanzar de manera coordinada en la restauración de los hábitats deteriorados y en la mejora de su resiliencia frente al cambio climático.
Como herramienta de apoyo a la restauración de los ecosistemas en España, el MITECO está desarrollando un repositorio de proyectos de restauración, que permitirá recopilar, poner en valor y facilitar el acceso a iniciativas y experiencias desarrolladas en el territorio, favoreciendo el intercambio de conocimiento y la identificación de soluciones aplicables a futuros proyectos de restauración.