El estanque conocido localmente como Platja d’Espolla es un estanque de origen kárstico. El agua subterránea que lo alimenta proviene del mismo acuífero que abastece el Estany de Banyoles (sistema acuífero kárstico de la cubeta lacustre Banyoles-Besalú). El agua brota a través de diversas surgencias que pueden alcanzar un caudal de 4 m³/s en los períodos de máxima actividad. También recoge las aguas de otras surgencias cercanas situadas a cotas más elevadas, las cuales se activan en función de la presión del agua del acuífero. Esta presión también es determinante para las surgencias del propio estanque de la Platja d’Espolla.
Presenta un sustrato rocoso formado por travertinos, testimonio de la existencia de un antiguo lago que habría inundado una gran extensión de terreno en la zona. La formación de la cubeta del Estany de Banyoles y el relleno de la superficie hicieron desaparecer aquel gran lago permanente, hace más de un millón de años. Aun así, los circuitos de agua subterránea que alimentaban el lago se han conservado, manteniendo el potencial de inundación temporal del espacio que hoy se conoce como Platja d’Espolla.
En la parte sureste de la cubeta de inundación se encuentra un hoyo circular (origen del topónimo Clot d’Espolla), que corresponde a una antigua zona de extracción de travertinos. Este hoyo artificial es el punto más profundo del estanque y ocasionalmente puede llenarse tras episodios de lluvia. El hidropériodo del estanque es muy variable y depende de la pluviometría y de la cantidad de agua del acuífero. Por norma general, presenta dos hidropériodos, uno en primavera y otro en otoño, secándose completamente entre períodos. Algunos años puede llenarse solo en otoño o incluso permanecer seco todo el año.
A nivel de biodiversidad, el estanque presenta especies de flora y fauna típicas de ambientes acuáticos temporales. Se encuentra representado el hábitat de interés comunitario (HIC) 3140, correspondiente a aguas estancadas oligomesotróficas, duras, con vegetación bentónica de carofíceas. Entre la vegetación destacan la hierba del pobre (Gratiola officinalis), el ranúnculo acuático (Ranunculus aquatilis) o la carácea Chara vulgaris.
En cuanto a fauna, la especie más destacable presente en el estanque es la tortugueta (Triops cancriformis), un pequeño y primitivo crustáceo branquiópodo cuyos huevos pueden resistir enterrados en el sustrato durante largos períodos de sequía. Las tortuguetas nacen, crecen, se reproducen y mueren en aproximadamente 70 días. La riqueza de invertebrados acuáticos es considerable, tratándose de una laguna temporal. Se han identificado 82 especies diferentes de insectos acuáticos, de las cuales 8 son raras o poco frecuentes.
En cuanto a los anfibios, se han citado hasta 7 especies diferentes, entre las que destacan el sapo de espuelas (Pelobates cultripes) —cuya población es de las mejor conservadas de la zona— y el sapo corredor (Epidalea calamita), con la presencia de centenares de individuos durante períodos de inundación. Destaca también la presencia del murciélago de agua (Myotis sp.), así como de otras especies de quirópteros que ocupan una antigua construcción cercana, adecuada como refugio para murciélagos.