¿Qué son las marcas de agua?

En el municipio de Villava (Pamplona) se encuentra el Molino de San Andrés. Este edificio, actualmente un centro de información y educación ambiental, fue en el pasado un molino que aprovechaba la fuerza de la corriente del agua para moler cereales y, más adelante, para abastecer de electricidad a Villava. Junto a él, el río Arga confluye con su afluente, el Ultzama. Esta proximidad al río y al punto de encuentro entre ambos cursos de agua hace que sea un lugar propenso a registrar eventos de crecidas fluviales e inundaciones. Prueba de ello es que, en el molino, hay un poste con registros de alturas de agua correspondientes a episodios de inundaciones relativamente recientes, entre las que destaca la marca de 2,87 m de diciembre de 2021.

Al igual que en esta instalación, a lo largo del territorio se pueden encontrar otros lugares similares que aportan información sobre hasta dónde puede llegar el agua y permiten conservar la memoria de estos episodios. Son muy valiosas para mantener vivo el recuerdo de los episodios de inundación y, por lo tanto, contribuyen a mejorar la concienciación de la población sobre las inundaciones. ¡Por eso es tan importante conservarlas!

En la confluencia de los ríos Arga con el Ultzama en Villava, Pamplona, se sitúa el Molino de San Andrés, el cual conserva el registro de los últimos episodios de inundaciones mediante un poste metálico con las marcas (Fuente: FLOODUP)

Las marcas históricas de agua son puntos documentados del nivel alcanzado por el agua durante episodios de inundación. Estas marcas pueden ser permanentes o efímeras. Las permanentes suelen ser placas metálicas, líneas o flechas, y se sitúan en las paredes de construcciones como edificios o puentes, tanto en el exterior como en el interior.

Las marcas también pueden ser dibujadas en la pared, como ésta, situada en un restaurante en la región del Piamonte en Italia (Fuente: GAMA)

Algunas de ellas están documentadas mediante un informe que incluye la fecha del episodio y una descripción breve, junto con su ubicación, la altura de la marca y la distancia a los cauces de agua (ríos o ramblas), entre otros datos. Se acompaña con fotografías del detalle de la marca y del entorno. Sin embargo, no todas las marcas están documentadas y se corre el riesgo de que desaparezcan.

Las marcas de inundaciones históricas no sólo corresponden a episodios del pasado, sino que también pueden referirse a episodios de inundaciones recientes. Sería el caso de las marcas efímeras. Son las que deja el agua en las paredes de los edificios, en los pilares de los puentes o en los troncos de los árboles. Es importante documentarlas con fotografías cuando la marca todavía es visible y la situación de riesgo ha desaparecido.

Siempre que sea posible, es muy importante instalar una placa conmemorativa para conservar la memoria de estos episodios para las futuras generaciones.

Son los Ayuntamientos las administraciones que deben velar por la instalación y conservación de estas marcas.

Para la investigación sobre las inundaciones, estas marcas son muy importantes, ya que proporcionan información para reconstruir lo ocurrido, identificar las zonas afectadas y estimar el caudal del río o la rambla durante el episodio.