La Reserva de la Biosfera alberga una importante población (172.966 habitantes), concentrada fundamentalmente en la capital provincial, situada en la zona de transición. La población restante se encuentra distribuida tanto en pequeñas áreas urbanas (capitales de los términos municipales), como en un inmenso número de medianos y pequeños núcleos rurales (alrededor de 600), vinculados con la gestión y aprovechamiento de los recursos naturales (agrícolas, ganaderos, forestales). La población tiene un carácter permanente, aunque a lo largo del año existen pequeñas variaciones estacionales relacionadas con los diversos periodos vacacionales y con la celebración de fiestas patronales y populares. El flujo turístico es importante, aunque no supone un cambio significativo en la población global de la reserva, generando usos y demandas distintas.
La estructura demográfica de la población se caracteriza por un fuerte envejecimiento, bajas densidades de población (sobre todo en los municipios rurales), una elevada dispersión territorial y una acumulación de capital humano muy débil.
Actividades tradicionales
En la actualidad la mayor parte de la superficie del terreno corresponde a propiedad privada. Existe también una superficie importante de terreno como montes comunales, gestionados por los propios vecinos, que constituye un sistema de explotación y propiedad característico de Galicia. La propiedad de carácter público estatal corresponde mayoritariamente a las áreas de servidumbres de aguas, así como a propiedades urbanas. Los ayuntamientos y la Diputación Provincial poseen igualmente pequeñas propiedades, vinculadas al proceso histórico de supresión de la propiedad foral y de la revisión que a partir de este momento sufrieron los montes comunales.
Entre las actividades tradicionales cabe destacar el pastoreo extensivo (caballos, vacas) en régimen de semi-libertad, los sistemas de prados de siega con formaciones pratícolas de elevada diversidad, el desarrollo de cultivos hortícolas a pequeña escala con ecotipos tradicionales, queserías no industriales, elaboración de productos cárnicos, etc. Estas producciones, de carácter local y artesanal, derivan en la existencia de numerosos productos de calidad diferenciada, avaladas con DOP relativas a los tipos de queso ("San Simón da Costa", "Tetilla", "Cebreiro"), así como un conjunto de IGP, entre las que destacan "Ternera Gallega", "Faba de Lourenzá", "Grelos de Galicia", "Patata de Galicia" o "Tarta de Santiago", entre otras.