Marcos para Doñana

Marcos Ambiental y Socioeconómico para Doñana

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha impulsado un conjunto de instrumentos de planificación estratégica que, de forma integral y coordinada, buscan dar respuesta a los desafíos ambientales y socioeconómicos de Doñana. 

En noviembre de 2022 se presentó el Marco Ambiental de Actuaciones para Doñana, centrado en la restauración ecohidrológica, la conservación de la biodiversidad y la gestión sostenible de los recursos hídricos, con un presupuesto inicial de 356 millones de euros. 

De manera complementaria, un año después se presentó el Marco de Actuaciones para el Desarrollo Territorial Sostenible del Área de Influencia del Espacio Natural Doñana (END), con una estimación presupuestaria de 350 millones de euros.

Este instrumento amplía el enfoque hacia las dimensiones social y económica de la sostenibilidad, integrando medidas para la diversificación económica, el fomento del empleo de calidad, la igualdad de género, la mejora de las condiciones de vida de los temporeros, la promoción del turismo sostenible, la digitalización, la innovación socioeconómica y la puesta en valor del patrimonio cultural.

Su finalidad es doble: por un lado, reducir las presiones sobre los ecosistemas mediante la transición a actividades productivas más sostenibles, y por otro, mejorar las condiciones sociales y económicas de la población local, favoreciendo la convergencia con las medias nacionales y el arraigo territorial. 

Ambos Marcos fueron sometidos a consulta pública en 2023 y tras el análisis de alegaciones, se reorientaron e incorporaron nuevas actuaciones centradas en la conservación ambiental y en el impulso socioeconómico sostenible del territorio.

Se configuran, así, como un proyecto integral para Doñana y su comarca: un modelo de territorio que busca conciliar la conservación y restauración de los valores naturales con el desarrollo económico y social de sus habitantes. Se trata de articular soluciones estructurales que refuercen la resiliencia ecológica frente al cambio climático, al tiempo que promuevan un desarrollo justo, innovador y diversificado.

En última instancia, el reto de Doñana consiste en compatibilizar la protección de un patrimonio natural de relevancia internacional con la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos, en un ejercicio de responsabilidad compartida entre administraciones, agentes económicos, comunidad científica y sociedad civil. De su éxito dependerá que las generaciones presentes y futuras puedan seguir reconociendo en Doñana un espacio único, símbolo de biodiversidad, cultura y progreso compartido.