Alto Turia

Ficha de la Reserva

Fecha de declaración: 19 de junio de 2019

La superficie total: 67.082,36 ha

Ubicación: Valencia y Cuenca (Comunidad Valenciana, Castilla – La Mancha)

Municipios: Aras de los Olmos, Benagéber, Casa Altas, Casas Bajas, Chelva, Titaguas, Tuéjar (Comunidad Valenciana) y Santa Cruz de Moya (Castilla La Mancha).

Población: 4.153 habitantes

Entidad gestora: Mancomunidad del Alto Turia

Otras figuras de protección:

+ Lugares de Interés Comunitario (LIC) (6)
+ Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) (1)
+ Zona Especial de Conservación Ponga-Amieva (ZEC) (2)
+ Microrreservas de flora (8)
+ Parajes Naturales Municipales (PANAMU) (2)

Región/Provincia biogeográfica: Región Mediterránea

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Descripción General

El territorio de la Reserva de la Biosfera del Alto Turia alberga un valioso patrimonio natural caracterizado por la diversidad de paisajes, ecosistemas y hábitats, resultado de la interacción entre el río Turia, la geología del entorno y los usos tradicionales del territorio. El río constituye el principal eje vertebrador del paisaje y atraviesa formaciones calizas que han dado lugar a hoces, cortados rocosos, barrancos y formaciones kársticas de gran interés, así como a cuevas, manantiales y surgencias de aguas cristalinas.

El sistema hídrico se completa con el embalse de Benagéber y el río Tuéjar-Chelva o el río Arcos. En éstos encontramos nuevos hábitats asociados a sus orillas, convirtiéndose en enclaves de interés para numerosas especies de fauna y aves vinculadas a medios húmedos.

El Alto Turia cuenta con una amplia red de espacios protegidos, entre los que destacan las figuras de Zona de Especial Conservación (ZEC), Lugar de Importancia Comunitaria, (LIC) Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Del mismo modo, el territorio alberga diversas microrreservas de flora destinadas a la conservación de especies vegetales singulares y comunidades botánicas de especial valor ecológico.

La vegetación presenta una notable diversidad, con pinares, encinares, quejigares y sabinares en las zonas forestales, y frondosos bosques de ribera en los márgenes del río, formados por chopos, sauces y fresnos. Estos espacios conforman un mosaico de ecosistemas que incluye ambientes fluviales, forestales, rupícolas y de matorral mediterráneo, así como hábitats de interés comunitario reconocidos por la normativa europea.

La riqueza faunística constituye otro de los principales valores del territorio, la Reserva de la Biosfera del Alto Turia alberga una fauna mediterránea interior muy diversa. Destacan mamíferos como el zorro, la cabra montés, el ciervo, la liebre ibérica y el conejo europeo.

Estas especies son clave en el equilibrio ecológico de los ecosistemas forestales y agrícolas. Entre las aves sobresalen rapaces como el águila real, el buitre leonado , el alimoche, el búho real, etc. También son frecuentes aves forestales y de ribera, como el mirlo acuático. Los ríos y barrancos favorecen la presencia de anfibios sensibles a la calidad del agua. Entre ellos destaca el sapo partero común o el gallipato en zonas húmedas y frescas. Los reptiles mediterráneos, como lagartos y culebras, ocupan áreas rocosas y soleadas.

En el río Turia habitan peces autóctonos como el barbo y el cacho mediterráneo. En conjunto, la reserva representa un mosaico faunístico mediterráneo bien conservado y de alto valor ecológico.

El paisaje humano del Alto Turia es fruto de una larga historia de asentamiento y uso del territorio: villas medievales, aldeas dispersas y caseríos que se alinean con el curso del río y las vaguadas. La Reserva agrupa municipios con identidad propia, cuyos cascos históricos y tramas urbanas reflejan una continuidad poblacional y cultural vinculada a la agricultura, la ganadería y la gestión forestal tradicional.

La geología y el agua han configurado también el patrimonio cultural y arqueológico, así como cuevas y cavidades kársticas de interés espeleológico y documental, junto a hitos del patrimonio hidráulico como el acueducto de Peña Cortada, azudes, acequias y puentes rurales. Estos elementos manifiestan antiguas soluciones al manejo del agua y se integran en el paisaje como testimonios de prácticas técnicas y sociales que han modelado el territorio a lo largo de los siglos.

La historia local está marcada por las diferentes civilizaciones que a lo largo de la historia han ocupado nuestro territorio; íberos, romanos, árabes, han ido dejando muestras de su cultura por los ocho municipios del Alto Turia. Son importantes también los oficios y tradiciones. Entre ellos, el trabajo de los gancheros y el transporte fluvial de troncos por el río Turia constituye un capítulo relevante de la economía forestal histórica de nuestro territorio.

La arquitectura de los pueblos combina trazados árabes y medievales, un rico patrimonio religioso, con iglesias parroquiales de distintas épocas, ermitas, mezquita, etc. Encontramos elementos de arquitectura popular que caracterizan centros históricos declarados Bien de Interés Cultural, destaca también el rico patrimonio inmaterial como los bailes (La Mojiganga), romerías, representaciones (Entramoro) y festividades populares que mantienen vivas identidades comunales y prácticas transmitidas de generación en generación.

La Guerra Civil y la posguerra dejaron también huellas en el paisaje y la memoria como numerosos refugios, trincheras y fosas, aspectos que forman parte de la lectura integral del territorio.

La Reserva de la Biosfera del Alto Turia presenta una estructura socioeconómica característica del medio rural de interior, basada en la combinación de actividades tradicionales y servicios emergentes vinculados al territorio. El sector primario continúa teniendo un peso relevante y ha sido históricamente determinante en la configuración del paisaje y de la identidad local.

La actividad agraria se articula principalmente en torno a pequeñas explotaciones familiares, con presencia de cultivos leñosos como el olivar, el almendro y diversos frutales, junto a superficies de secano y regadío en las vegas fluviales. La ganadería extensiva y la gestión forestal contribuyen al mantenimiento del mosaico agroforestal y a la prevención de incendios, mientras que el sector servicios ha experimentado un crecimiento progresivo ligado al turismo rural, la hostelería y la valorización del patrimonio natural y cultural.

Desde el punto de vista demográfico, el territorio presenta baja densidad de población y una tendencia histórica al envejecimiento, propia de las áreas rurales de interior. No obstante, los datos recientes reflejan comportamientos desiguales entre municipios y cierta estabilización o ligera recuperación en aquellos con mayor diversificación económica o capacidad de atracción residencial.

La cooperación intermunicipal, especialmente a través de la Mancomunidad del Alto Turia, desempeña un papel clave en la prestación de servicios y en la dinamización económica del territorio. En conjunto, el principal reto socioeconómico de la Reserva es compatibilizar la conservación de sus valores ambientales y culturales con la generación de oportunidades que contribuyan a fijar población y reforzar la resiliencia del medio rural.

La Reserva de la Biosfera del Alto Turia articula su estrategia de desarrollo sostenible en torno a la valorización de los recursos endógenos y la generación de oportunidades económicas compatibles con la conservación del patrimonio natural y cultural. El aprovechamiento sostenible de los productos agroalimentarios locales constituye uno de los ejes fundamentales de esta contribución.

La reserva potencia productos de calidad diferenciada que permiten dinamizar la economía rural sin comprometer los valores ambientales, como: vinos, aceites de oliva virgen extra, pastas artesanas, frutos secos tradicionales, mieles de flores silvestres y carnes de ganadería extensiva, etc., portan la marca de la Reserva de la Biosfera como garantía de calidad vinculada a la conservación del paisaje agroforestal mediterráneo.

La Reserva de la biosfera del Alto Turia desempeña un papel coordinador en la prestación de servicios, así como en la implementación de proyectos de desarrollo sostenible. Esta estructura de cooperación permite optimizar recursos, compartir experiencias entre municipios y articular propuestas de futuro que compatibilicen el crecimiento económico con la conservación ambiental.

El Alto Turia ofrece múltiples posibilidades para el disfrute público de sus valores naturales y culturales, articuladas en torno a rutas de senderismo y BTT, espacios de interpretación y actividades de turismo de naturaleza, como el Astroturismo, ya que la Reserva de la Biosfera está declarada también como Reserva Starlight por la calidad de sus cielos nocturnos. Las rutas interpretativas, naturales y patrimoniales, que permiten conocer el territorio sin degradar sus valores ambientales.

La red de caminos tradicionales y sendas rehabilitadas permite recorrer los principales valores de la Reserva. Destacan las rutas que siguen el curso de los ríos que discurren por la Reserva, accesibles desde los núcleos poblacionales. El rico patrimonio histórico y cultural también atrae a muchos visitantes.

El turismo rural se articula mediante casas rurales, albergues y establecimientos de hostelería distribuidos en los municipios de la Reserva. La oferta gastronómica se basa en productos locales y cocina tradicional valenciana adaptada a los recursos del territorio.

Contacto

Dirección: CV-35 Km 73,5, TUÉJAR (VALENCIA), CP 46177

Teléfono: 96 163 52 21

Correo electrónico: aedl@altoturia.es