La población fue creciendo progresivamente, alcanzando un primer pico en 1960 con más de 15.000 habitantes. Después de un ligero descenso, la población del Valle se sitúa en su máximo histórico hacia 1991, con 15.628 personas. Desde ese momento, la población va descendiendo, hasta 1998 de manera lenta y, después, de forma mucho más acusada, ya que entre 1998 y 2009 una media de 390 personas al año han abandonado el municipio. Ese descenso se debe a las progresivas reconversiones que ha sufrido el sector del carbón y en las que se han perdido cientos de empleos relacionados con esa actividad. Actualmente se intenta frenar la pérdida de población con la promoción de nuevas actividades económicas, como el turismo, con proyectos como el Parador Nacional de Villablino, el Centro de Interpretación de los Castros, Senderos de Laciana, y realidades, como la Estación de esquí de Leitariegos, la Vía Verde de Laciana, el Centro del Urogallo y el rico patrimonio cultural y natural. El turismo ebe complementarse también con la ganadería, los productos locales y las pequeñas industrias.
Zona Minera
La evolución de la población de la Reserva ha sido muy dependiente de su principal actividad económica durante los últimos 90 años: la minería del carbón. Hasta 1910, el Valle contaba con menos de 3.000 habitantes, repartidos entre las 15 localidades del municipio y que vivían de la ganadería y la agricultura de subsistencia. En torno a los años 20 del pasado siglo, comienzan las actividades mineras a mayor escala con la construcción de la vía férrea que une Villablino con Ponferrada, permitiendo sacar el mineral a menor coste. La minería atrajo numerosa población obrera, al principio de zonas cercanas y después de otras áreas del país y del extranjero.