Valle de Laciana

Ficha de la Reserva

Fecha de declaración: 10 de julio de 2003.

Superficie: 22.846,67 ha

Ubicación: Noroeste de la provincia de León, en la Cordillera Cantábrica.

Municipios: 1 municipio (Villablino), 14 localidades.

Población: 10.003 habitantes.

Entidad gestora: Fundación Laciana Reserva de la Biosfera.

Otras figuras de protección:
+ Espacio Natural Alto Sil.
+ Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) Alto Sil.
+ Zona de Especial Protección para la Aves (ZEPA) Alto Sil.

Región/Provincia biogeográfica: Eurosiberiana/Atlántica Europea.

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Descripción General

La Reserva de la Biosfera del Valle de Laciana se encuentra al noroeste de la provincia de León, en plena Cordillera Cantábrica. Limita al oeste y norte con las Reservas de la Biosfera de Muniellos y Somiedo (Asturias), al este y sur con las de Babia y Valle de Omaña y Luna (León) y al suroeste con Palacios del Sil (León). Se trata de un valle bien definido geográficamente, recorrido por el río Sil y pequeños afluentes que compartimentan el territorio. Aunque climáticamente se encuentra dentro de la zona eurosiberiana, tiene una cierta influencia mediterránea. Se trata de una zona muy montañosa, con altitudes que oscilan entre los 950 y los 2188 m.

Zonificación
La zona núcleo comprende cuatro zonas de alto valor ecológico: Barroso-Brañarronda, el Alto de Reciecho, Buzongo y Muxivén. En total suman más de 2.500 ha. Además, dentro de la Reserva existen varias áreas críticas de urogallo y oso pardo que cuentan con normativa específica. La zona tampón, que es la más extensa, comprende la mayor parte de la Reserva y se caracteriza por un mosaico de bosques, prados, pastizales de altura, arandaneras y roquedos, con extensas áreas de gran valor ambiental. La ganadería extensiva aprovecha buena parte de este espacio. Por último, los núcleos de población y las principales actividades económicas se encuentran en las zonas de transición. Toda la Reserva está declarada LIC, ZEPA y Espacio Natural.

La Reserva es una zona eminentemente montañosa, enclavada en plena Cordillera Cantábrica, con varias cumbres que superan los 2.000 m de altitud. Los pequeños valles afluentes dividen este espacio uniendo las áreas de alta montaña con los prados de las cotas más bajas, situadas entre los 950 y los 1.200 m. En el Valle de Laciana existen diversos puntos de interés geológico, que permiten tener una visión de la evolución geológica y geomorfológica de este territorio. Destacan los abundantes restos glaciares, sobresaliendo las lagunas del Castro y la Tsagunona. Por otra parte, Laciana posee uno de los yacimientos de carbón más importantes del país, explotado desde comienzos del siglo XX.

Flora
El Valle de Laciana alberga extensos abedulares y bosques mixtos de extraordinario valor ecológico, encontrándose entre los más singulares del país. Abedules, serbales, arces, tejos, acebos, avellanos, fresnos y hayas ocupan más de 3.500 ha de la Reserva, creando zonas de singular belleza. Por encima de los bosques dominan las arandaneras y pastizales de alta montaña, mezclados con matorrales rastreros, adaptados a las duras condiciones climáticas.

Fauna
Los ricos biotopos que ofrece la comarca de Laciana dan cobijo a numerosas especies de gran interés. Entre ellas sobresalen el oso pardo y el urogallo cantábrico, que cuentan con poblaciones estables en un núcleo fundamental para su supervivencia. Entre otras especies de interés, cabe citar entre las más significativas al lobo, rebeco, corzo, la liebre del piornal, perdiz pardilla, nutria, desmán ibérico, murciélago de herradura, salamandra y los tritones alpino, jaspeado y palmeado.

El Valle de Laciana cuenta con un patrimonio cultural muy valioso, destacando las numerosas brañas que salpican estas montañas. Las brañas son zonas de prados, situados entre los 1.200 y los 1.600 m de altitud, dónde se mantiene el ganado durante los meses de verano. En ellas destacan las cabanas, pequeñas edificaciones que daban cobijo a los ganaderos. Por encima de las brañas se situaban las majadas, que eran ocupadas por las ovejas trashumantes. En ellas se podían encontrar corrales y chozos, alguno de los cuales ha sido recuperado recientemente, destacando los que se encuentran en Sosas de Laciana.

En los pueblos se conserva una arquitectura tradicional muy singular, con la presencia de hórreos, casas semicirculares y calles empedradas. Localidades como Lumajo, Robles y Sosas conservan un encanto especial. También destacan la iglesia de San Xulián, en Robles, el Santuario de Carrasconte y las tumbas antropomórficas de la iglesia de Sosas.

Mención aparte merece el rico patrimonio minero que se está empezando a poner en valor. De la época romana se conservan restos de explotaciones auríferas, así como algunos castros, que están siendo rehabilitados actualmente.

Por último señalar la existencia del patsuezu, dialecto del asturleonés que, aunque es hablado por muy pocas personas, se mantiene aún en numerosos topónimos y actividades tradicionales, y juegos como las carreras de lecheras, el tiro de soga o los bolos.

Paisaje
Los prados, huertos y pueblos del fondo de valle, los bosques mezclados con brezales y brañas en las laderas y las zonas de cumbres, frecuentemente cubiertas de nieve, con arandaneras, pastizales y roquedos, crean un mosaico de gran contraste cromático. Los matices del verde en verano, el contraste del blanco de las cumbres con los marrones del bosque en invierno y los tonos amarillentos y rojizos del otoño, espectacular aquí por la gran variedad de árboles, generan sensaciones inolvidables.

La población fue creciendo progresivamente, alcanzando un primer pico en 1960 con más de 15.000 habitantes. Después de un ligero descenso, la población del Valle se sitúa en su máximo histórico hacia 1991, con 15.628 personas. Desde ese momento, la población va descendiendo, hasta 1998 de manera lenta y, después, de forma mucho más acusada, ya que entre 1998 y 2009 una media de 390 personas al año ha abandonado el municipio. Ese descenso se debe a las progresivas reconversiones que ha sufrido el sector del carbón y en las que se han perdido cientos de empleos relacionados con esa actividad. Actualmente se intenta frenar la pérdida de población con la promoción de nuevas actividades económicas, como el turismo, diversificado entre opciones de senderismo y actividades en la naturaleza, puesta en valor del patrimonio arqueológico e industrial, o la estación de esquí durante la temporada invernal. El turismo debe complementarse también con la ganadería, los productos locales y las pequeñas industrias.

Zona Minera

La evolución de la población de la Reserva ha sido muy dependiente de su principal actividad económica durante los últimos 90 años: la minería del carbón. Hasta 1910, el Valle contaba con menos de 3.000 habitantes, repartidos entre las 15 localidades del municipio y que vivían de la ganadería y la agricultura de subsistencia. En torno a los años 20 del pasado siglo, comienzan las actividades mineras a mayor escala con la construcción de la vía férrea que une Villablino con Ponferrada, permitiendo sacar el mineral a menor coste. La minería atrajo numerosa población obrera, al principio de zonas cercanas y después de otras áreas del país y del extranjero, principalmente de Portugal y Cabo Verde, creando una rica diversidad cultural en el territorio que se mantiene hoy en día.

Desde la Fundación Laciana Reserva de la Biosfera y desde el Ayuntamiento de Villablino se están promoviendo la realización de acciones que contribuyan al desarrollo sostenible en la comarca, tratando de buscar alternativas al descenso del empleo en el sector de la minería. A pesar de las limitaciones existentes, a lo largo de estos años como Reserva de la Biosfera se han desarrollado inventarios de recursos endógenos y distintos planes estratégicos para el territorio.  

En los últimos años se ha trabajado mucho por conservar el patrimonio cultural de la zona, debido a la urgencia de mantener conocimiento que tradicionalmente se transmitió de forma oral, ante la premura que se da por la despoblación y por el envejecimiento de los residentes.

También hay una línea para potenciar la actividad ganadera y otras actividades inherentes a la misma, como la cría de mastín leonés, que cuenta en Laciana con una excelente cuna. 

El Valle de Laciana ofrece al turismo un paisaje de extraordinario valor natural, junto con un patrimonio cultural de gran interés y elementos singulares que se están empezando a poner en valor, como el patrimonio minero o los castros. El núcleo principal es Villablino, dónde se concentran los servicios, así como hoteles, hostales, pubs y restaurantes. Además, existen numerosas casas rurales y albergues repartidos entre las 14 localidades del municipio.

Rutas turísticas
Los senderos más transitados en la actualidad son los dos ramales del ferrocarril que unían los extremos oriental y occidental del valle con Villablino, hoy convertidos en Camino Natural y Vía Verde, respectivamente. Al final de esta segunda, encontramos el Centro del Urogallo, un lugar dedicado a esta emblemática especie en el que, desde el año 2025, se pueden observar ejemplares vivos.

Además, son tres los yacimientos arqueológicos que se pueden visitar en Laciana, todos correspondientes a castros prerromanos: el de La Zamora, el de La Muela, y el recientemente excavado castro de Orallo.

Dentro de la Reserva existen otras rutas señalizadas promocionadas por Cuatro Valles: Cueto Nidio, La Zamora Braña de Robles. En cuanto al cicloturismo, el Valle de Laciana cuenta con una Bike Minera, que recorre el valle por itinerarios de distinta dificultad. También, promovido por la propia reserva, existe un Trail Running Center, “La Tierra del Oso”, que permite a los amantes de la montaña caminar o correr por zonas que no comprometen la conservación de las especies amenazadas, con recorridos de distinta longitud y desnivel.

Páginas web de interés:

Centros de interés
Centros de Interpretación:

  • Centro del Urogallo, Travesía Real, 23d (Caboalles de Arriba)

Otros centros de Interés:

  • Estación de esquí de Leitariegos, en el puerto de Leitariegos, Caboalles de Abajo.
  • Oficina de Información y Turismo de Villablino. Plaza Sierra Pambley, Villablino.
  • Casona de Sierra Pambley, Calle La Brañina, 13, Villablino.

Contacto

Dirección: Avda. de la Constitución, 23, C.P. 24100 Villablino (León).

Teléfono: 987 39 65 92.

Correo Electrónicoreservabiosfera@villablino.es