La Reserva de la Biosfera La Palma tiene una población de 85.115 habitantes, de los cuáles el 44% se concentran en los municipios de Santa Cruz de La Palma y Los Llanos de Aridane.
La economía de la isla se ha basado tradicionalmente casi en exclusividad en la agricultura, sector al que en las últimas décadas se han incorporado un turismo sostenible y un pujante sector servicios.
La agricultura, ganadería y gastronomía son conceptos que van unidos en el territorio. De un pasado con una cultura agrícola, ganadera y gastronómica de subsistencia se ha evolucionado hacia una agricultura y gastronomía de tradición y calidad, sin perder esa identidad cultural que se heredó de los antepasados. Cultivos como el plátano, el viñedo, las papas, los cereales, los frutales, el aguacate, etc., siguen teniendo una importante presencia en La Palma, al igual que la cabaña ganadera caprina, porcina y ovina.
La Isla de la Palma, declarada Destino Turístico Sostenible, ha apostado por un sector turístico diferenciado y de calidad, siendo el turismo de naturaleza su principal baluarte. El clima, con una temperatura muy agradable durante todo el año, la elevada protección natural, con 20 espacios naturales protegidos, de los cuales destaca el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, una amplia red de senderos, una oferta de alojamiento y complementaria de calidad, y un largo etcétera, hacen de La Palma un destino turístico ideal.
Destaca respecto a la situación económica el avance comercial y empresarial que ha experimentado La Palma gracias a la mejora de sus infraestructuras y del transporte de mercancías y personas, sin olvidar el mantenimiento de una pequeña industria artesanal, donde sobresalen los bordados, la fabricación de puros, la cestería y la cerámica.
En definitiva, la Reserva de la Biosfera La Palma representa una armonización perfecta entre modernidad y tradición, entre naturaleza y desarrollo.