La práctica totalidad de la población de los municipios que integran completos la Reserva reside en la zona de transición y ascendía en el año 2013 en torno a los ciento sesenta y cinco mil habitantes; este número se incrementa durante la campaña agrícola, debido a la inmigración fundamentalmente de Europa del Este, Sudamérica y norte de África, y hasta el medio millón de personas en verano, debido al turismo balneario del litoral. No obstante, la densidad de población se distribuye muy por debajo de la media andaluza de unos 95 hab/km2.
Del conjunto de la Reserva casi el 53% del territorio es espacio protegido (Parque Nacional, Parque Natural y Red Natura), que corresponde a sus zonas núcleo y tampón donde la actividad humana se centra en la conservación del patrimonio y los usos y aprovechamientos extensivos.
Las actividades económicas más representativas en la actualidad derivan del sector primario, con una agricultura muy diversificada en la que conviven de un lado la agricultura tradicional, representada por los cultivos de la tríada mediterránea (cereal, olivo y vid) y, por otro, la moderna agricultura de regadío del fresón y otros frutos rojos, así como frutales y arrozal, siendo no obstante cada vez más importante la producción integrada y ecológica. El turismo balneario cobra especial relevancia en los municipios litorales, así como la gran afluencia de visitantes a la ermita del Rocío, especialmente durante la Romería. Además, una parte importante de la actividad económica se deriva de las actividades desarrolladas en torno al Espacio Protegido, siendo significativo el turismo de naturaleza.