Fuerteventura ha ido perdiendo peso gradualmente como zona de producción agrícola, sometida a periódicas sequías, que provocaron éxodos masivos. Desde el último tercio del siglo pasado, Fuerteventura ha iniciado una nueva etapa económica ligada al desarrollo turístico.
La extensión de Fuerteventura y la tardía incorporación al turismo de masas han posibilitado que la isla haya tenido desarrollos urbanísticos concentrados en tres grandes polos: zona norte, centro y sur, mientras que la mayor parte del territorio insular y prácticamente toda la franja de la costa oeste han quedado al margen de este desarrollo urbanístico. Esto ha permitido disponer en la actualidad de una isla con poca densidad de ocupación del suelo. Esta situación ha servido de base al Cabildo de Fuerteventura para iniciar una política de fomento del desarrollo sostenible, mediante la aplicación de limitaciones normativas al crecimiento turístico. Se propician unas políticas de más calidad/menos cantidad, diseñando nuevos escenarios de futuro sobre los presupuestos actuales que definen al turismo responsable en la Red Mundial de Reservas de la Biosfera. Aun así, los aspectos energéticos, de residuos, urbanísticos y de las actividades agropecuarias insostenibles representan un importante desafío cargado de oportunidades que encajan a la perfección con los principios que inspiran al concepto de Reserva de la Biosfera, reflejados en un ambicioso plan de acción refrendado por todas la instituciones de la isla y los agentes sociales.
Productos
El producto tradicional más importante es el queso majorero, con denominación de origen y premiado en numerosos certámenes internacionales. Entre los productos de la huerta destacan el tomate, los tunos y los higos. Hay que reseñar la variedad de pescado fresco y, sobre todo, el pescado jareado a la forma tradicional. La carne de cabra y el puchero completan el arsenal gastronómico de la isla. Como en el resto de las islas, el mojo, tanto verde como rojo, y las papas arrugadas, acompañan a todos los platos. Entre los productos agrícolas cultivados también se encuentran el aloe y la tunera.