El Valle del Cabriel presenta un marcado carácter rural y una baja densidad de población. Como en otras zonas del interior peninsular, el territorio afronta procesos de despoblación y envejecimiento demográfico, lo que refuerza la necesidad de impulsar estrategias de desarrollo sostenible que favorezcan la fijación de población y la generación de oportunidades.
La economía del territorio se basa principalmente en actividades tradicionales del medio rural, como la agricultura, la ganadería y el aprovechamiento forestal.
Entre las actividades económicas relevantes destacan:
- Viticultura y producción vitivinícola
- Agricultura de secano (cereal, almendro, olivar)
- Ganadería extensiva
- Aprovechamiento forestal
- Turismo rural y de naturaleza
- Pequeña agroindustria y transformación local
La reserva promueve modelos económicos sostenibles, fomentando la valorización de productos locales y el emprendimiento, contribuyendo así a la fijación de población y el desarrollo equilibrado del territorio.