Irati

Ficha de la Reserva

Fecha de declaración: 5 de julio de 2024

Superficie: 53.660 ha (núcleo 12,5 %; tampón: 32,3 %; transición: 55,2 %)

Provincia (CC.AA.): Comunidad Foral de Navarra

Municipios: 18 municipios (9 en el valle de Aezkoa y 9 en el valle de Salazar)

Población: 2.435 habitantes

Descripción General

Con una biodiversidad excepcional, sus extensos bosques -compuestos sobre todo de hayas y abetos-, convierten la Selva de Irati en el segundo hayedo más grande de Europa. La UNESCO destaca "su belleza natural y su importancia ecológica". Ubicado en el extremo nororiental de Navarra, engloba los valles de Salazar y Aezkoa, hogar de 2.435 habitantes, quienes han tenido un papel decisivo en el proceso de candidatura de Irati desde asociaciones culturales y de conservación y grupos de mujeres.

El plan de gestión de la Reserva de Biosfera Irati constituye un testimonio de los esfuerzos de conservación impulsados por la comunidad de la reserva. Con este enfoque participativo, la designación promueve un desarrollo sostenible que beneficie a la población local a través de prácticas innovadoras para la gestión ambiental, el ecoturismo responsable y la preservación de tradiciones culturales.

Reserva de la Biosfera Irati comprende la totalidad de la superficie de los valles de Aezkoa y Salazar, localizados en la zona norte de Navarra y occidental del Pirineo. El total de la superficie alcanza las 53.660. ha. El territorio abarca una de las mejores representaciones de los ecosistemas de montañas del Pirineo, y en concreto de los sistemas naturales ligados a formaciones de bosque, y extensas formaciones vegetales ligadas a la ganadería extensiva de singular valor. Asimismo, alberga especies de flora y fauna singulares dentro del contexto regional e internacional, muchas de ellas con algún grado de amenaza, cuya conservación es fundamental para el mantenimiento de la diversidad biológica.

Uno de los valores destacados de este área es su importante biodiversidad destacando algunas especies de aves como el pico dorsiblanco Dendrocopos leucotos lilfordi, pito negro Dryocopus martius, la perdiz pardilla Perdix perdix, quebrantahuesos Gypaetus barbatus, alimoche Neophron percnopterus, halcón  peregrino Falco peregrinus y águila real Aquila chrysaetos, así como mamíferos incluyendo al lirón gris Glis glis,  nutria Lutra  lutra,  marta  Martes martes,  gato  montés  Felis  silvestris, desmán  Galemys pyrenaicus, murciélago grande de herradura  Rhinolophus  ferrumequinum, murciélago  pequeño  de herradura Rhinolophus hipposideros, madrilla Parachondrostoma toxostoma, y anfibios como el sapillo corredor Bufo calamita y los endemismos pirenaicos tritón pirenaico (Calotriton asper) y rana pirenaica Rana pyrenaica. Entre los invertebrados con interés para la conservación destacan la mariposa isabelina Graellsia isabellae, mariposa hormiguera de lunares Phengaris arion, apolo Parnassius apollo y rosalia Rosalia alpina

Al igual que la fauna, también encontramos en el terreno de referencia especies de flora contemplados por la Directiva Hábitats como Aquilegia pyrenaica, Doronicum plantagineum, Gentiana lutea, Lycopodium alpinum, Lycopodium selago, Narcissus bulbocodium y Ruscus aculeatus

En este espacio se puede contemplar una alta diversidad paisajística, desde las cumbres (su máxima altitud se encuentra en el pico Orhi, a 2017 m) hasta las zonas de fondo de valle, todo ello unido a la variabilidad litológica y climática influye en que la diversidad tanto de hábitats como de especies sea muy elevada. Se cuenta con un medio rural que ha conseguido mantener hasta la fecha su población, conservando sus tradiciones y modo de aprovechamiento de los montes comunales (la mayor parte de la superficie en el área) y particulares.

Sobre la base de un largo periodo de coexistencia de los usos humanos y la conservación de un entorno natural de calidad se debe profundizar en el conocimiento de cuáles son los factores que han hecho posible esta buena combinación de aspectos aparentemente antagónicos. Los usos tradicionales (ganadería, selvicultura) y modernos (turismo) del territorio están en un punto crítico que requiere de la inversión de un esfuerzo de mejora para poder continuar ofreciendo los servicios ecosistémicos de calidad que ofrece este espacio actualmente. Líneas de experimentación que exploren los caminos de la agricultura extensiva, la selvicultura sostenible y el turismo verde podrán ser extrapolables a otros territorios necesitados de soluciones para conseguir resultados semejantes y enriquecer la Red Española de Reservas de la Biosfera y su homólogo mundial. 

Los usos forestal, ganadero y agrícola tradicionales se han desarrollado por todo el espacio comprendido en esta Reserva de la Biosfera, pero con diferente intensidad en función de las características fisiográficas, geomorfológicas e incluso microclimáticas del territorio junto a la cercanía a los núcleos de población y las vías de comunicación. Desde siempre los habitantes de estos valles han sabido aprovechar el territorio adaptándose a las condiciones, no siempre fáciles, de un terreno agreste. Esto es lo que ha permitido el mantenimiento de unos paisajes y unos valores naturales demandados por la sociedad actual.

Pero por otro lado, en esta época de desarrollo económico centrado en las urbes y su entorno, los medios rurales sufren la competencia de lugares con un mayor atractivo para los jóvenes, por lo que es fundamental desarrollar nuevos enfoques que permitan poner en valor los paisajes bien conservados y los medios de vida tradicionales y permitan a sus habitantes ganarse la vida en su gestión (incluyendo tanto las vías del turismo “verde” o de naturaleza, como el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales). 

Esta Reserva de la Biosfera es un ejemplo claro de la puesta en funcionamiento de modelos de desarrollo sostenible, puesto que a lo largo de la historia las comunidades locales han sabido aprovechar los bienes y servicios que le ofrecían los ecosistemas del entorno de una manera tal que dichos ecosistemas se han conservado a lo largo de los tiempos manteniendo su salud e integridad ecológica, a través de aprovechamientos tradicionales como la ganadería y los aprovechamientos forestales. El conjunto de las 18 poblaciones, agrupan 2.435 personas. En la actualidad se mantienen poblaciones muy envejecidas y con un desequilibrio entre la población femenina y la masculina, lo que conlleva un proceso de despoblación avanzado. Conociendo estos retos, esta Reservas de Biosfera pretende implementar actividades que reviertan esta tendencia de despoblamiento a través el realce de los valores culturales y ambientales del territorio.

El turismo es uno de las actividades económicas principales de estos valles, repercutiendo en las comunidades locales (este sector emplea a una parte importante de la población local activa). Dentro del territorio existe una red de senderos señalizados con varios niveles de dificultad acorde con los distintos visitantes.  La práctica del senderismo es una de las opciones más practicada que permite al visitante contemplar los ecosistemas desde las vías ya establecidas sin inmiscuirse en ellos. Las rutas están establecidas tanto para senderistas como ciclistas teniendo la posibilidad en invierno de recorrerlas con raquetas de nieve o esquís. Con el tiempo se ha producido una adecuación de la Selva de Irati por su fuerte reclamo turístico, presentando en la actualidad ocho áreas recreativas, tres de ellas situadas en su interior. Además, para potenciar la entrada de visitantes a los núcleos poblacionales de los valles se reduce el coste de la entrada al paraje si el visitante se aloja en cualquiera de los dos valles. La actividad cinegética se realiza a través de los diferentes cotos de caza, regulados por sus correspondientes planes de ordenación cinegética aprobados y controlados por el Departamento de Medio Ambiente de Gobierno de Navarra. Entre las especies cinegéticas primarias destacan el jabalí, la paloma (cazada desde puestos palomeros), el corzo y el ciervo. Entre las especies cinegéticas secundarias se encuentran la codorniz, el malviz, la becada y el zorro y de forma ocasional pueden cazarse córvidos, perdices, tórtolas, acuáticas, liebres y gamos. Otra de las actividades turísticas que atrae visitantes es la pesca. Irati‐Erro es una de las cuencas trucheras de la Región Salmonícola de Navarra situada en la Comarca Pirenaica, en la que en general sólo se permite la captura y la suelta de peces. La Orden Foral de Vedas y limitaciones que regula estos aspectos se renueva anualmente. En la Selva de Irati, en el Valle de Salazar se encuentra el Centro de Esquí de Abodi. Se trata de un centro de esquí de fondo que cuenta con cuatro pistas con un total de 22km. Es uno de los atractivos turísticos invernales de interés.