Presas y seguridad hídrica

La seguridad hídrica tiene varios aspectos, y el papel de las presas y embalses es muy importante en un país como el nuestro, marcado por la irregularidad espacial y temporal de las precipitaciones y de los caudales fluyentes por nuestros ríos.

La seguridad hídrica tiene dos facetas claramente diferenciadas:

1ª) La seguridad del suministro a las demandas de agua, para que tengan la garantía necesaria y suficiente:

En el documento de “Informe de los usos del agua en España 2021-22” que puede consultarse en otro apartado de la web se refleja el muy relevante papel que las presas y embalses desempeñan dentro del Sistema Español de Gobernanza del Agua para que las demandas de agua puedan ver satisfechas sus necesidades, incluso de cara a afrontar periodos de sequías.

2ª) La seguridad de los bienes, personas y medio ambiente frente al riesgo de inundaciones:

En España las inundaciones constituyen el riesgo natural más importante, produciendo cada año enormes pérdidas económicas y muchas veces humanas. De todos es sabido el gran papel que juegan las presas en la laminación de avenidas, contribuyendo decisivamente a mitigar las consecuencias desastrosas de este fenómeno. Sin embargo, gran parte de la sociedad no es plenamente consciente de la labor protectora que estas infraestructuras ejercen cuando se producen dichos episodios, ya que únicamente trascienden los daños que se ocasionan.

Conscientes de la necesidad de poner en valor los beneficios producidos por las presas y embalses durante estos eventos extremos, la Dirección General del Agua ha considerado oportuno abordar una primera aproximación a la evaluación cuantitativa de dichos beneficios.

Para ello se han elaborado estos dos primeros documentos, a modo de borrador, centrados en los efectos de la reciente borrasca Nelson en los ámbitos de la DDHH Guadiana y Guadalquivir, en los que se ha podido realizar un cálculo simplificado de esta valoración gracias a los estudios de detalle realizados por la Administración Hidráulica (Dirección General del Agua y Confederaciones Hidrográficas del Guadiana y Guadalquivir) para la elaboración de los PGRI de dichas demarcaciones y a los estudios específicos sobre la borrasca Nelson que ha llevado a cabo los SAIH de dichas Confederaciones.

Ha de tenerse en cuenta que estos documentos constituyen un punto de partida para sistematizar la realización de estudios similares, pero que sin duda muestran claramente el decisivo papel de la regulación de las presas y embalses y de la gestión de las avenidas desarrollado por nuestros servicios técnicos de cara a la evitación de muy importantes daños.

Dado su carácter provisional, los datos aquí presentados están todavía sujetos a revisión, y pueden enviarse comentarios y/o sugerencias al siguiente correo electrónico: bzn-seguridad_presas@miteco.es

 

El histórico temporal de levante del 29 de octubre de 2024 que dio lugar a las catastróficas riadas en la provincia de Valencia, ha sido el fenómeno meteorológico más destacado de ese año según AEMET y uno de los más extremos registrados, con precipitaciones torrenciales sin precedentes en localidades del interior y prelitoral de la provincia de Valencia. Estas extraordinarias precipitaciones en zonas de interior, en cabeceras de ríos y barrancos que tienen su nacimiento a 1.000 m o algo más de altitud, originaron violentas riadas y barrancadas que llegaron a localidades del litoral donde no llovía, provocando la catástrofe hidrológica más trágica de las últimas décadas en España, con de 228 fallecidos y daños millonarios.

 

El objetivo de este estudio, encargado por el MITECO, es obtener una aproximación de los principales datos hidrológicos e hidráulicos del evento para efectuar una estimación de forma simplificada del papel que desempeñó la presa de Forata analizando lo sucedido, lo que podría haber sucedido si no se hubiera construido y lo que podría haber sucedido aguas abajo en caso de fallo de dicha presa.