El Canal de Navarra es una obra declarada de interés general por la Ley 22/1997, de 8 de julio, fijándose sus características básicas y sus finalidades públicas e indicándose que dichas infraestructuras serán promovidas por el Gobierno de la Nación en coordinación y cooperación con el Gobierno de Navarra.
La realización del Canal se incluyó en el Plan Hidrológico de la Cuenca del Ebro, aprobado por Real Decreto 1664/1998, de 24 de junio, y la actuación figura en el vigente Plan Hidrológico de la parte española de la Demarcación Hidrográfica del Ebro, ciclo 2022-2027.
La Sociedad Mercantil Estatal Canal de Navarra, S.A. (en adelante CANASA) tiene encomendada por la Administración General del Estado la construcción y explotación del Canal de Navarra, conforme a lo establecido en el vigente Convenio de Gestión Directa de Construcción y Explotación de Obras Hidráulicas entre el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y CANASA, formalizado el 4 de diciembre de 2014.
El proyecto ha sido sometido a evaluación de impacto ambiental ordinaria emitiéndose, en fecha 21 de octubre de 2024, la resolución de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental, por la que se formula declaración de impacto ambiental del proyecto «Construcción de la segunda fase del Canal de Navarra (en Pitillas, Ujué, Santacara, Mélida, Valtierra, Arguedas, Tudela, Corella, Cintruénigo, Cascante y Tulebras y el territorio de Bardenas Reales de Navarra)».
El proyecto se conceptualiza mediante una red de distribución lineal ejecutada con conducciones de acero de gran diámetro de 71.435 ml de recorrido total, y en cuyo trazado se disponen las tomas de riego y abastecimiento. Dicha conducción parte del tramo final del Canal de Navarra fase-1 (túnel de Pikarana) donde se ubicará la Balsa de Mostrakas, la cual actuará como balsa de seguridad y cola de canal, y termina en la Laguna de Lor en el término municipal de Ablitas, cruzando las Bardenas Reales, el río Aragón, el río Ebro, la A-68 y la AP-68 con un ramal hacia el río Alhama.
La segunda fase del canal de Navarra se ha dividido en diferentes tramos correspondientes a los puntos de partida y conexiones entre tomas, además del ramal de Corella, que parte del tronco del Canal y se dirige hacia el noroeste hasta el término municipal de Corella. Para la adecuada regulación del sistema y con objeto de optimizar el diámetro de las conducciones, se prevé la construcción de dos balsas, una de 112.700 m3 de capacidad (Balsa de Mostrakas) y otra balsa de 7.953.703 m3 (Balsa de Tudela) que permitirán dotar de regulación y garantía de suministro al sistema.
Dicha infraestructura permitirá la puesta en riego de hasta un máximo de 20.214 ha en la Comunidad autónoma de Navarra distribuidos en 11 sectores de riego, dos de ellos (el XI y XII) en la margen izquierda del Ebro y el resto (del XIII al XXI) en la margen derecha de dicho río, con un caudal total en origen de 20 m3/s.
Igualmente se contempla el abastecimiento de agua de boca de calidad a diversos núcleos de la Ribera de Navarra mediante la conexión de las conducciones a los sistemas de abastecimientos existentes.
Con fecha 11 de noviembre de 2025, la Dirección General del Agua, por delegación de competencias de acuerdo con la Orden TED/533/2021, de 20 de mayo, (B.O.E. 31 de mayo de 2021) y modificaciones posteriores, resolvió aprobar técnicamente el “PROYECTO 03/22 DE CONSTRUCCIÓN DE LA SEGUNDA FASE DEL CANAL DE NAVARRA y ADENDA 01/25”.
El anuncio de aprobación técnica del proyecto, como establece el artículo 42 de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de evaluación ambiental, fue publicado en el B.O.E. núm. 284 del 26 de noviembre de 2025.