Redes de saneamiento

Introducción

Las infraestructuras de saneamiento se conciben como elementos del ciclo integral del agua cuya función principal consiste en la captación de las aguas residuales de origen doméstico, industrial, pluvial e incluso corrientes de infiltración (agua que se introduce en el sistema a partir de juntas defectuosas, fracturas, paredes porosas, etc.) y el transporte a instalaciones capaces de realizar un tratamiento adecuado, ya sean EDARs o masas de agua receptoras con capacidad natural de autodepuración.

El diseño y la construcción de las redes de saneamiento está precedido de un proceso de planificación para establecer estrategias específicas en la cuenca objeto de estudio. Asimismo, los subsistemas físicos (red de alcantarillado, depuradoras y aliviaderos) se complementan con los sistemas tecnológicos, como son los elementos de regulación electromecánicos y los sistemas de información y control para conseguir una gestión avanzada de las infraestructuras construidas.

Requisitos de las redes de saneamiento

  • Selección de conducciones : utilización de diferentes materiales y morfología de los tubos en función de la tipología de agua residual a derivar, de la posibilidad de deposición de sedimentos en el interior de la red, del lugar de ubicación del sistema, etc.
  • Estanqueidad : para evitar infiltraciones y exfiltraciones, tanto de caudal como de contaminación
  • Resistencia a esfuerzos estáticos y dinámicos
  • Minimización de la septicidad : mediante ventilación para evitar condiciones anaerobias
  • Lisura interior: para evitar pérdidas de carga innecesarias en la conducción y para evitar rugosidades donde se acumulen los sedimentos